Mas que gobernadores y alcaldes, líderes

Mas que gobernadores y alcaldes, líderes
Por: Carlos A. Zapata
La única revolución valida
es la que uno hace en su interior

León Tolstoi

En la historia contemporánea de Venezuela, se encuentran numerosos ejemplos de personajes que pasaron por la ostentación de cargos de gobernadores y alcaldes, los cuales en su mayoría utilizaron el poder (coercitivo), sustentado en las atribuciones propias del cargo, y no en el ejercicio del poder del liderazgo, y el tiempo se encargo de borrarlos como opción política. La mayoría de estos funcionarios, tuvieron como base una ambición de poder desmesurada y un notable egocentrismo, puesto que el desempeño de sus funciones se redujo a gestiones que no trascendieron en el tiempo y el espacio, en lugar de la intención de todo líder de servir a sus seguidores.

Ha sido un número significativo de gobernadores y alcaldes que en la práctica de sus funciones o posterior a ellas, se lanzaron como candidatos a la presidencia de la república, producto de la ambición de poder, y en ninguno de los postulados ha sido elegido, y adicionalmente a esto han desaparecido del universo de elegibles.

El hecho de ostentar un cargo no significa de ninguna manera, que se es un líder; serlo requiere de la integración de virtudes consagradas en la ética socialista para el ejercicio del poder del liderazgo genuino, que no es otorgado por el control que se tiene sobre las personas, ni por el cargo, ni alcanzable por la ambición, sino por la reputación que en gran parte es la que genera la autoridad, y que proviene de logros excepcionales, además del respeto.

La autoridad es la que permite el ejercicio del liderazgo, se reconoce cuando está presente, es más se siente; es energía positiva, es capacidad para persuadir en lugar de obligar. Es también carisma, atraer hacia el camino por recorrer. Es intuición es la capacidad de tomar decisiones acertadas sin contar con todos los elementos necesarios

Desarrollar toda esta potencialidad, es necesario para ejercer el liderazgo, pero lo cierto es que quienes ocupan estos cargos los distrae la adulancia del contexto oportunista, que alimenta sus egos, y la practica permanente es la coerción. En contraste el pueblo que es el elector requiere del ejercicio pleno de la equidad, la solidaridad, la honestidad, el respeto, la humildad, la responsabilidad y un profundo compromiso con el logro de los anhelos colectivos. En resumen es el ejercicio de la capacidad de servir a los demás en lugar de servirse de ellos, para ello es que el pueblo elige a un funcionario. Esta es la esencia del poder del liderazgo.

El presidente Hugo Rafael Chavez Frías, en estos momentos cumbres del proceso revolucionario bolivariano, se está dedicando a energizarlo, cuando aumenta las revoluciones en los aspectos fundamentales de las debilidades, para avanzar con la fuerza necesaria a través de las “3R” (revisión, rectificación y relanzamiento), estas son más que una metáfora que establece una sencilla metodología que debe ser aplicada a todos los niveles permanentemente, para mantener el proceso en el curso adecuado de la revolución

Es necesario para enrumbar la revolución por caminos firmes, enfrentar el elemento que más distrae el ejercicio del poder del liderazgo; la burocracia desmedida, ya que esta ahoga dentro de su estructura la genuina y sincera intención de ser líder. Esto significa que los procesos signados por el liderazgo deben estar sustentados por los valores éticos socialistas y en el marco de profunda sencillez.

El verdadero liderazgo prepara el terreno para la germinación de un proceso revolucionario que clama y exige de los gobernaciones y alcaldes de todo el país, el desarrollo de un liderazgo que trascienda lo local y lo temporal, para el logro de esa cuota de felicidad que todos los venezolanos buscamos. Por esta sencilla razón el pueblo requiere más que gobernadores y alcaldes, líderes que ejerzan el poder superior de la transformación hacia un país prospero.

Este año tenemos la oportunidad de elegir gobernadores, alcaldes y concejales, es el momento oportuno para escoger los mejores, de acuerdo con los valores éticos socialistas bolivarianos. Se hace necesario preparar estrategias desde las bases que eviten que los mismos burócratas y negociadores políticos de oficio instalen como candidatos a los mismos de siempre. El pueblo está despierto y atento, y sabrá escoger lo más adecuado para la realidad que se vive.

Los líderes genuinos están más cerca del pueblo siempre allí debemos buscar, en lugar de hacerlo dentro de una maraña de desconocidos que han sido impuestos desde las cúpulas de los partidos, es el momento, es la oportunidad de que de esta coyuntura solo haya un beneficiado; el pueblo.

PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE, VENCEREMOS

Batallón Libertadores, Maracaibo

carzapata@cantv.net

Publicar un comentario

0 Comentarios