De Guarimbas Callejeras a Guarimbas Económicas

De Guarimbas Callejeras a Guarimbas Económicas
Hermes Chávez Crespo


Comenzó el año 2008. Las festividades pascuales, los abrazos filiales, las exhortaciones a vivir en paz, pareciera se hubiesen esfumado, tragadas por la furtiva conducta de un minúsculo grupo de desadaptados. Una ola especulativa ha originado carencias y encarecimientos en los artículos vitales de primera necesidad. Como siempre ha ocurrido, los paganinis no son otros, que el grueso de consumidores representados por la clase trabajadora, los desempleados y la población de bajos ingresos. Conseguir leche, azúcar, granos, harina pan y hasta papel toilettes, por citar algunos de ellos, es una verdadera hazaña. Productores y consumidores inescrupulosos, sin importarles un bledo el dolor de aquellas madres que no pueden proporcionarles los alimentos a sus hijos, son a los únicos que hay que responsabilizar.

Al igual que el 2002 han mutado, las guarimbas callejeras en guarimbas económicas. Generar el desasosiego, la intranquilidad, la inseguridad social, vista con el fin de atribuirle al gobierno la culpabilidad, son los propósitos. Abonar el campo para perpetrar otro golpe de estado es el objetivo a alcanzar. Si bien, como reiteradamente lo repica nuestro presidente Chávez, la Revolución Bolivariana es de carácter pacífico. Tal conceptualización no significa, ni lenidad, ni impunidad, menos de tildársele de ser un gobierno bobo, ni de un proceso revolucionario débil, mucho menos unas masas o de un pueblo pendejo.

El 2008 como año electoral, aunado a los sucesos comiciales del 2 de diciembre, estará impregnado de acciones mostruosas por la contra revolución. Prepararse para ello es el reto. Si a la especulación, la lenidad, la corrupción, no se le aplican los correctivos legales, tendrá el pueblo el derecho de ejercer y aplicar todo tipo de acciones para defender su revolución. Las clases dominantes, todo genero de golpista, incluido el imperialismo, olvidan o tratan de ignorar, que cuando la fuerza del pueblo se desata, no existe medio alguno que lo detenga. Los sucesos sangrientos, combativos del 27 de febrero de 1989 lo señalan. Unas masas atropelladas, heridas, sometidas al escarmiento, derivados por la especulación y la desidia, tendrían un desenlace fatal, para todos aquellos que les gusta jugar con candela. El PSUV que nace tiene la palabra.


Publicar un comentario

0 Comentarios