Traficando en el Borde de la Traición
Dr. Ćngel Rafael Tortolero Leal (*)
No me voy a referir a persona alguna, aunque para nadie es un secreto, que al revelar las caracterĆstica de la conducta resbalosa que de ordinario observamos en los polĆticos herederos de la cuarta repĆŗblica venidos a la revolución con sus maƱas, seguramente hallaremos con facilidad la o las, personas que de ordinario exhiben sus babosas destreza para simular, engaƱar y emboscar las polĆticas revolucionarias sin menoscabo de ningĆŗn compromiso Ć©tico con los valores de lealtad, lucha y compromiso que implica nuestra conciencia de cambio sustancial y profundo por la vĆa pacĆfica democrĆ”tica.
Para nadie es un secreto, que a lo largo de estos aƱos de gobierno bolivariano, hemos visto como muchos de los en el pasado se plegaron a la corriente plutócrata que asaltó el estado durante la segunda mitad del siglo XX, se colearon por conveniencia en el proceso, solo con el fin de moverlo todo para no cambiar nada. Pero como bien lo dice el dicho popular, "maƱa vieja es costumbre", pues, ahora su pasado los delata, sus prĆ”cticas cotidianas los desenmascaran y su pobreza discursiva divagante los coloca al borde de la lĆnea de la traición al pueblo.
Si, traición al pueblo que por un instante acepto a contra viento la idea de que estos personaje del averno cuarta republicano, al apoyar electoralmente al presidente ChĆ”vez, asumirĆan una nueva actitud consustanciada con las exigencias históricas del momento. Pero no, simplemente vinieron al proceso a sobre guardar sus ilegĆtimos intereses particulares, expresado en parcelas territoriales y polĆticas, que le garantizaran la satisfacción de sus patĆ©ticas ambiciones.
Pero lo lamentable de esa conducta, no es que los manifiestos traidores de oficio la practiquen, sino que, algunos militantes las asuman como sinónimo de hacer polĆtico, y emulen dichas prĆ”cticas en todos los escenarios sociales, bailando en la cuerda floja con los vaivenes propios de quien no tiene ninguna firmeza ni lealtad a nada ni nadie.
Es importante destacar, que no se trata negar la disidencia, la contradicción y el debate, propios de toda discusión revolucionaria, por el contrario, de lo que se trata es aclarar el modo operandi con el cual estos trĆ”nsfugas, por un lado estĆ”n en la revolución y por el otro coquetean con la oposición. Por supuesto, que dado el descalabro de la oposición, cualquier traidor devenido del chavismo, es bienvenido en los medios partidos para condimentar sus histĆ©ricas lĆneas editoriales.
La pregunta es: ¿Por quĆ© amagan y no se van?, y la respuesta esta en la misma propuesta de reforma. A este grupo de guabinozos les aterra que una vez aprobada la misma, el poder popular derroque la hegemonĆa de gobernadores y alcaldes que no estĆ”n a la altura de los cambios. Es mas, me atrevo a asegurar, que muchos de ellos ya sacaron sus cuentas, y ven como al perder el poder de administran a su antojo, los recursos para la ejecución de obras pĆŗblicas, compra de bienes y pagos de servicios, se les escapen las jugosas comisiones, con las cuales históricamente ellos pasaron de la pobreza, a la opulencia, del carrito de perro calientes al carro de lujo, del barrio o urbanización popular a la mansión ubicada en los guetos de la mas rancia burguesĆa.
Afortunadamente nadie quiere a los traidores, y como dijo Napoleón, "al traidor lo escuchamos hoy y lo fusilamos al amanecer", y aunque los revolucionarios siempre tuvimos el ojo pelao con los coleados, fue finalmente la estirpe de hipócritas traidores, la que los expone a la luz para que no quede duda de quienes son. Nuevamente el rĆo de la revolución depura su cause, profundiza su canal llevando la mayor suma de felicidad posible al pueblo. Patria Socialismo o Muerte, Venceremos.
(*) Dr. Profesor Investigador de PolĆticas PĆŗblicas y Desarrollo Económico
Decanato de Postgrado UNERG
Analista Internacional
angeltortolero@gmail.com
Dr. Ćngel Rafael Tortolero Leal (*)
No me voy a referir a persona alguna, aunque para nadie es un secreto, que al revelar las caracterĆstica de la conducta resbalosa que de ordinario observamos en los polĆticos herederos de la cuarta repĆŗblica venidos a la revolución con sus maƱas, seguramente hallaremos con facilidad la o las, personas que de ordinario exhiben sus babosas destreza para simular, engaƱar y emboscar las polĆticas revolucionarias sin menoscabo de ningĆŗn compromiso Ć©tico con los valores de lealtad, lucha y compromiso que implica nuestra conciencia de cambio sustancial y profundo por la vĆa pacĆfica democrĆ”tica.
Para nadie es un secreto, que a lo largo de estos aƱos de gobierno bolivariano, hemos visto como muchos de los en el pasado se plegaron a la corriente plutócrata que asaltó el estado durante la segunda mitad del siglo XX, se colearon por conveniencia en el proceso, solo con el fin de moverlo todo para no cambiar nada. Pero como bien lo dice el dicho popular, "maƱa vieja es costumbre", pues, ahora su pasado los delata, sus prĆ”cticas cotidianas los desenmascaran y su pobreza discursiva divagante los coloca al borde de la lĆnea de la traición al pueblo.
Si, traición al pueblo que por un instante acepto a contra viento la idea de que estos personaje del averno cuarta republicano, al apoyar electoralmente al presidente ChĆ”vez, asumirĆan una nueva actitud consustanciada con las exigencias históricas del momento. Pero no, simplemente vinieron al proceso a sobre guardar sus ilegĆtimos intereses particulares, expresado en parcelas territoriales y polĆticas, que le garantizaran la satisfacción de sus patĆ©ticas ambiciones.
Pero lo lamentable de esa conducta, no es que los manifiestos traidores de oficio la practiquen, sino que, algunos militantes las asuman como sinónimo de hacer polĆtico, y emulen dichas prĆ”cticas en todos los escenarios sociales, bailando en la cuerda floja con los vaivenes propios de quien no tiene ninguna firmeza ni lealtad a nada ni nadie.
Es importante destacar, que no se trata negar la disidencia, la contradicción y el debate, propios de toda discusión revolucionaria, por el contrario, de lo que se trata es aclarar el modo operandi con el cual estos trĆ”nsfugas, por un lado estĆ”n en la revolución y por el otro coquetean con la oposición. Por supuesto, que dado el descalabro de la oposición, cualquier traidor devenido del chavismo, es bienvenido en los medios partidos para condimentar sus histĆ©ricas lĆneas editoriales.
La pregunta es: ¿Por quĆ© amagan y no se van?, y la respuesta esta en la misma propuesta de reforma. A este grupo de guabinozos les aterra que una vez aprobada la misma, el poder popular derroque la hegemonĆa de gobernadores y alcaldes que no estĆ”n a la altura de los cambios. Es mas, me atrevo a asegurar, que muchos de ellos ya sacaron sus cuentas, y ven como al perder el poder de administran a su antojo, los recursos para la ejecución de obras pĆŗblicas, compra de bienes y pagos de servicios, se les escapen las jugosas comisiones, con las cuales históricamente ellos pasaron de la pobreza, a la opulencia, del carrito de perro calientes al carro de lujo, del barrio o urbanización popular a la mansión ubicada en los guetos de la mas rancia burguesĆa.
Afortunadamente nadie quiere a los traidores, y como dijo Napoleón, "al traidor lo escuchamos hoy y lo fusilamos al amanecer", y aunque los revolucionarios siempre tuvimos el ojo pelao con los coleados, fue finalmente la estirpe de hipócritas traidores, la que los expone a la luz para que no quede duda de quienes son. Nuevamente el rĆo de la revolución depura su cause, profundiza su canal llevando la mayor suma de felicidad posible al pueblo. Patria Socialismo o Muerte, Venceremos.
(*) Dr. Profesor Investigador de PolĆticas PĆŗblicas y Desarrollo Económico
Decanato de Postgrado UNERG
Analista Internacional
angeltortolero@gmail.com
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