A propósito del cobro de las pensiones.
Ya dignificada, ahora a humanizar a la tercera edad.
Unos de los mĆ”ximos logros de la Revolución Bolivariana, ha sido el comienzo de la dignificación de los compaƱeros de la tercera edad. El incremento, asĆ como la incorporación de cantidades de personas al disfrute de beneficios por parte del Seguro Social, es una evidencia del carĆ”cter socialista de este proyecto polĆtico.
Gracias a la sensibilidad hecha manifiesta por nuestro Presidente, los planes y la cobertura de tales beneficios han multiplicado sus beneficiarios en compaƱeros venezolanos que durante muchos aƱos fueron excluidos del disfrute de una pensión digna. Algunos programas novedosos, aplicados por algunas alcaldĆas y gobiernos regionales, son fieles testimonios de la preocupación hacia este sector de nuestros compatriotas.
Ahora bien, el no reconocer estos avances seria una mezquindad y un acto propio de aquellos que se establecen en la acera de enfrente con posiciones antidemocrƔticas, a su vez, no deja de ser menos cierto, que los mecanismos para el cobro de las pensiones no son los mƔs adecuados producto de todas las dificultades por las cuales tienen que pasar estos compatriotas para acceder a este beneficio.
Son inhumanas las largas colas a que son expuestos nuestros abuelos y abuelas en los bancos para el cobro de la misma, personas discapacitadas, con problemas y dolencias en todo su cuerpo producto de los aƱos de trabajo y entrega al paĆs que los vió nacer. Ni mencionar la cantidad de trĆ”mites que deben realizar previos a la cancelación de su pensión como la FĆ© de Vida y todos los papeles que se deben introducir para que la misma, en algunos casos, sólo tenga una duración de tres meses. La obligatoriedad de la presencia del beneficiario a la hora de ir a los bancos, muy a pesar de su estado fĆsico, es uno de los problemas que deben de corregirse de inmediato.
Hay experiencias, en algunos paĆses del mundo, donde los cheques son remitidos a sus beneficiarios por correo, algo muy poco probable que puede implementarse aquĆ dada la anarquĆa organizacional de nuestras ciudades, sin contar con la poca infraestructura de nuestros servicios de correo, aunque podrĆa implementarse en algunas zonas de Venezuela. La tarjeta de debito podrĆa ser tambiĆ©n otra opción que contribuirĆa a la disminución de las colas, e incluso, a que nuestros abuelos(as) puedan servirse de algĆŗn familiar para que realicen las transacciones en los bancos, sin que ellos tengan que trasladarse fuera de sus hogares (los incapacitados).
Preparar promotores sociales para que realicen las visitas a nuestros pensionados y sean ellos los que agilicen los papeles para la entrega de la FĆ© de Vida y todos los requerimientos exigidos por parte del Seguro Social.
Las AlcaldĆas y Gobernaciones deberĆan ampliar los planes de salud, recreacionales y vacacionales para este grupo de compatriotas, asĆ como las instituciones que se avocan a este sector venezolano. El Metro de Caracas debe ampliar la cobertura de espacios, no sólo dedicar 12 ó 16 asientos en el primer vagón.
Creación de unidades para la atención de discapacitados (pensionados en primer tĆ©rmino, posteriormente la incorporación de todos aquellos con discapacidades), con vehĆculos preparados para su movilización (el Metro de Caracas ha incorporado 4 unidades para tal fin, contribuyendo con la optimización del servicio).
Implementar planes para la adquisición de medicinas en farmacias populares con acceso a esa base de datos del Seguro Social y otorgarles descuentos sustantivos en la adquisición de medicinas, incluso, asignarles algĆŗn tipo de credencial distintiva de su condición de pensionados, la cual podrĆa utilizarse en estas farmacias y validarse con la base de datos. Muchos de nuestros abuelos(as) gastan todo el dinero de su pensión en medicinas y no les es suficiente en el mejor de los casos, ya que en el mercado formal de fĆ”rmacos los precios de las medicinas son sumamente elevados. Trabajar toda una vida para garantizarse la compra de sus medicinas en la vejez, no creo sea el objetivo de una pensión. La misma es para el disfrute y la recreación.
Ya iniciado el proceso de dignificación, es tarea ahora de la Revolución contribuir con la humanización en el cobro de los beneficios de esa pensión.
Patria Socialismo o Muerte…
Venceremos
chamosaurio@gmail.com
Ya dignificada, ahora a humanizar a la tercera edad.
Unos de los mĆ”ximos logros de la Revolución Bolivariana, ha sido el comienzo de la dignificación de los compaƱeros de la tercera edad. El incremento, asĆ como la incorporación de cantidades de personas al disfrute de beneficios por parte del Seguro Social, es una evidencia del carĆ”cter socialista de este proyecto polĆtico.
Gracias a la sensibilidad hecha manifiesta por nuestro Presidente, los planes y la cobertura de tales beneficios han multiplicado sus beneficiarios en compaƱeros venezolanos que durante muchos aƱos fueron excluidos del disfrute de una pensión digna. Algunos programas novedosos, aplicados por algunas alcaldĆas y gobiernos regionales, son fieles testimonios de la preocupación hacia este sector de nuestros compatriotas.
Ahora bien, el no reconocer estos avances seria una mezquindad y un acto propio de aquellos que se establecen en la acera de enfrente con posiciones antidemocrƔticas, a su vez, no deja de ser menos cierto, que los mecanismos para el cobro de las pensiones no son los mƔs adecuados producto de todas las dificultades por las cuales tienen que pasar estos compatriotas para acceder a este beneficio.
Son inhumanas las largas colas a que son expuestos nuestros abuelos y abuelas en los bancos para el cobro de la misma, personas discapacitadas, con problemas y dolencias en todo su cuerpo producto de los aƱos de trabajo y entrega al paĆs que los vió nacer. Ni mencionar la cantidad de trĆ”mites que deben realizar previos a la cancelación de su pensión como la FĆ© de Vida y todos los papeles que se deben introducir para que la misma, en algunos casos, sólo tenga una duración de tres meses. La obligatoriedad de la presencia del beneficiario a la hora de ir a los bancos, muy a pesar de su estado fĆsico, es uno de los problemas que deben de corregirse de inmediato.
Hay experiencias, en algunos paĆses del mundo, donde los cheques son remitidos a sus beneficiarios por correo, algo muy poco probable que puede implementarse aquĆ dada la anarquĆa organizacional de nuestras ciudades, sin contar con la poca infraestructura de nuestros servicios de correo, aunque podrĆa implementarse en algunas zonas de Venezuela. La tarjeta de debito podrĆa ser tambiĆ©n otra opción que contribuirĆa a la disminución de las colas, e incluso, a que nuestros abuelos(as) puedan servirse de algĆŗn familiar para que realicen las transacciones en los bancos, sin que ellos tengan que trasladarse fuera de sus hogares (los incapacitados).
Preparar promotores sociales para que realicen las visitas a nuestros pensionados y sean ellos los que agilicen los papeles para la entrega de la FĆ© de Vida y todos los requerimientos exigidos por parte del Seguro Social.
Las AlcaldĆas y Gobernaciones deberĆan ampliar los planes de salud, recreacionales y vacacionales para este grupo de compatriotas, asĆ como las instituciones que se avocan a este sector venezolano. El Metro de Caracas debe ampliar la cobertura de espacios, no sólo dedicar 12 ó 16 asientos en el primer vagón.
Creación de unidades para la atención de discapacitados (pensionados en primer tĆ©rmino, posteriormente la incorporación de todos aquellos con discapacidades), con vehĆculos preparados para su movilización (el Metro de Caracas ha incorporado 4 unidades para tal fin, contribuyendo con la optimización del servicio).
Implementar planes para la adquisición de medicinas en farmacias populares con acceso a esa base de datos del Seguro Social y otorgarles descuentos sustantivos en la adquisición de medicinas, incluso, asignarles algĆŗn tipo de credencial distintiva de su condición de pensionados, la cual podrĆa utilizarse en estas farmacias y validarse con la base de datos. Muchos de nuestros abuelos(as) gastan todo el dinero de su pensión en medicinas y no les es suficiente en el mejor de los casos, ya que en el mercado formal de fĆ”rmacos los precios de las medicinas son sumamente elevados. Trabajar toda una vida para garantizarse la compra de sus medicinas en la vejez, no creo sea el objetivo de una pensión. La misma es para el disfrute y la recreación.
Ya iniciado el proceso de dignificación, es tarea ahora de la Revolución contribuir con la humanización en el cobro de los beneficios de esa pensión.
Patria Socialismo o Muerte…
Venceremos
chamosaurio@gmail.com
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