CRONICA DE UNA TRISTEZA...
SALVE VINOTINTO
José Varela El Charrúa Latinoamericano
Mi señora me narra una charla de una señora en el supermercado...
“Dios quiera que gane Estados Unidos y Chávez le tenga que entregar la Copa”
Algunos pocos gritaron también en algún estadio, cánticos alusivos e inundados de política.
Otros pedían y deseaban que la vinotinto perdiera todos los juegos.
No fueron capaces de hacer un paréntesis en la gran fiesta continental del fútbol.
Para ellos privó más el odio que la alegría del fútbol.
Fue tanta la tristeza que sentí por los lamentables comentarios...
Que mi mente revivió la escena de la película “Corazón Valiente” de Mel Gibson cuando lo traicionan en la batalla final y en la lucha a muerte con su espada desenmascara a su oponente y comprueba que era uno de los suyos... (en la historia del prócer escocés)
¿POR QUE TANTOS ODIOS?
Será que ellos no conocen....
de la alegría de un niño cuando un padre orgulloso lo lleva por primera vez a un estadio.
Será que a ellos no les conmueve las cartas al niño Jesús, cuando un niño pobre le pide rezando... la franela de Venezuela acompañada de un balón.
Será que nunca sintieron el orgullo de un carajito...
Al ponerse la franela vinotinto y mostrarla inundado de felicidad a sus amigos.
Será que todos son beisbolistas y no comprenden la belleza de todos los deportes.
¿SERÁ QUE NUNCA FUERON NIÑOS?
Será que no saben de la noche de insomnio que abrazó a los guerreros después de la derrota.
Será que no son capaces y ni siquiera se imaginan...
a un Páez y sus muchachos salir cabizbajos del vestuario con sus sueños truncados.
Será que no saben del significado de llorar a escondidas, por la impotencia de ver una esperanza destrozada en mil pedazos.
Quizás ni vieron el juego... estaban viendo seguramente Globovisión.
¡¡Pero yo, que si lo vi!!... les puedo decir:
Al finalizar el juego...
Muchos niños lloraban... al igual que los adolescentes... algún viejo mirando a un costado ocultaba alguna lágrima.
Los muchachos en el centro del campo, no ocultaban su tristeza, al igual que nuestro gran Richard Páez.
No aparecieron sus cantitos... (Que producen pena ajena)
FLORECIO UN GRITO DE CORAJE QUE INUNDO MI CORAZÓN... A PESAR DE LA DERROTA... UN GRITO ENSORDECEDOR SE ESCUCHO EN PUEBLO NUEVO...
VENEZUELA... VENEZUELA... VENEZUELA... VENEZUELA... VENEZUELA.
En honor a los muchachos que lo dieron todo en el terreno y no pudieron.
Y es por eso que olvidaré por un momento esa falta de patriotismo de parte de ustedes, y gritaré a los vientos hasta que el último aliento salga de mis pulmones:
¡¡¡SALVE VINOTINTO!!!
SALVE VINOTINTO
José Varela El Charrúa Latinoamericano
Mi señora me narra una charla de una señora en el supermercado...
“Dios quiera que gane Estados Unidos y Chávez le tenga que entregar la Copa”
Algunos pocos gritaron también en algún estadio, cánticos alusivos e inundados de política.
Otros pedían y deseaban que la vinotinto perdiera todos los juegos.
No fueron capaces de hacer un paréntesis en la gran fiesta continental del fútbol.
Para ellos privó más el odio que la alegría del fútbol.
Fue tanta la tristeza que sentí por los lamentables comentarios...
Que mi mente revivió la escena de la película “Corazón Valiente” de Mel Gibson cuando lo traicionan en la batalla final y en la lucha a muerte con su espada desenmascara a su oponente y comprueba que era uno de los suyos... (en la historia del prócer escocés)
¿POR QUE TANTOS ODIOS?
Será que ellos no conocen....
de la alegría de un niño cuando un padre orgulloso lo lleva por primera vez a un estadio.
Será que a ellos no les conmueve las cartas al niño Jesús, cuando un niño pobre le pide rezando... la franela de Venezuela acompañada de un balón.
Será que nunca sintieron el orgullo de un carajito...
Al ponerse la franela vinotinto y mostrarla inundado de felicidad a sus amigos.
Será que todos son beisbolistas y no comprenden la belleza de todos los deportes.
¿SERÁ QUE NUNCA FUERON NIÑOS?
Será que no saben de la noche de insomnio que abrazó a los guerreros después de la derrota.
Será que no son capaces y ni siquiera se imaginan...
a un Páez y sus muchachos salir cabizbajos del vestuario con sus sueños truncados.
Será que no saben del significado de llorar a escondidas, por la impotencia de ver una esperanza destrozada en mil pedazos.
Quizás ni vieron el juego... estaban viendo seguramente Globovisión.
¡¡Pero yo, que si lo vi!!... les puedo decir:
Al finalizar el juego...
Muchos niños lloraban... al igual que los adolescentes... algún viejo mirando a un costado ocultaba alguna lágrima.
Los muchachos en el centro del campo, no ocultaban su tristeza, al igual que nuestro gran Richard Páez.
No aparecieron sus cantitos... (Que producen pena ajena)
FLORECIO UN GRITO DE CORAJE QUE INUNDO MI CORAZÓN... A PESAR DE LA DERROTA... UN GRITO ENSORDECEDOR SE ESCUCHO EN PUEBLO NUEVO...
VENEZUELA... VENEZUELA... VENEZUELA... VENEZUELA... VENEZUELA.
En honor a los muchachos que lo dieron todo en el terreno y no pudieron.
Y es por eso que olvidaré por un momento esa falta de patriotismo de parte de ustedes, y gritaré a los vientos hasta que el último aliento salga de mis pulmones:
¡¡¡SALVE VINOTINTO!!!

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