La Nueva Oposición Venezolana.

La Nueva Oposición Venezolana.
Por: Ricardo Abud

La oposición

Es innegable que la oposición nacional CONOCIDA cada día, pierde mÔs afectos y los que logran mantener ese estado desquiciado e intransigente, no quieren oír los mensajes de ese pequeño grupúsculo de políticos vividores mÔs esquizofrénicos que sus propios adeptos, que asumieron la política como una forma de no trabajar, mÔs sí de lucrarse de las prerrogativas del poder político.

Su ilustrada ignorancia recorre los medios (los creadores del terrorismo mediÔtico) analizando y adivinando, cual brujos del holocausto, el futuro político venezolano. Promueven la MENTIRA como un modelo a seguir, hilvanando una antítesis de la realidad que sólo los sumergen en la nostalgia de los privilegios perdidos, del compadrazgo político y el disipar de un modo de vivir donde todo les pertenecía, sus únicos miedos eran la traición de los emergentes y no producir mÔs mentiras. EstÔn solos, la dirigencia política de la Cuarta República, es historia. Sólo los aventureros que nacieron para hundir a sus patrocinantes se apoderan de la ultraderecha radical, son los amos del ODIO y cabalgan senderos de sedición, son conocidos y se pueden neutralizar, el pueblo los conoce y los vigila. Hoy conspiran y se apoyan en el Imperialismo nuevas caras cargadas de frustraciones y una triste soledad, no quieren pensar, se educan en su ignorancia, su racismo es sublime, su odio eterno.

La contrarrevolución

De todos es conocido que grupos oportunistas dentro del seno de la Revolución han usufructuado el poder y se han enriquecido de manera grosera e infame. Su salida al espectro polĆ­tico es de data reciente, desconocidos que hoy abrazan las banderas de la Revolución y el discurso polĆ­tico del pueblo. Transitan por las calles para derrochar opulencia y un marcado sentimiento de desprecio hacia el comĆŗn: la PLEBE REVOLUCIONARIA. La codicia es su tarjeta de presentación, sólo creen en los negocios que le produce el ser “revolucionarios”, son en el mejor de los casos, el lastre cuarto republicano que vivĆ­a a expensas de las migajas que les lanzaban de la palestra del Congreso, cual perros callejeros, sin obviar a los NUEVOS, los que se cargaban de odio en los cuarteles de una sociedad putrefacta e infame.

No comparten el discurso y el carÔcter socialista de la Revolución Bolivariana, el poder económico mal habido, hoy los hace políticos y ven el PSUV, como una forma de revertir el procesote de cambios que vive el país. Hoy esta nueva CASTA de miserables ha amasado grandes fortunas, incuantificables por cierto, quieren adueñarse de la única estructura política que puede hacernos LIBRES, el PSUV.

Para ello han desplegado todo su poder económico y la logĆ­stica de un MVR que nadie entendió. Contratan la intimidación a travĆ©s de sicarios, dispuestos a defenestrar a cualquiera que pueda interferir en sus planes. Su pregunta diaria ¿cuĆ”ntos propulsores hemos logrado colocar? Su lucha tenaz por apoderarse del mayor pedazo de la torta, es su norte. Quieren secuestrar la dignidad de un pueblo, las prebendas y las dĆ”divas no se hacen esperar (se agotan las motos chinas), el pueblo sabe quienes son, los rechaza, hoy el pueblo crece en conciencia, y sabe su papel a travĆ©s del tercer y quinto motor, no estĆ” en venta.

La situación actual y la preocupación que suscita la creación del PSUV es evidente. Vivimos la permanente posibilidad que nos puedan secuestrar esta NUEVA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA; el peligro quizÔs sea imaginario, pero el sentimiento de dicho peligro es real y representa un factor a tener en cuenta.

Esta nueva orden de miserables son los que han profesado el chavismo sin ChĆ”vez, los que a escondidas conceptualizan una eventual coyuntura en caso de producirse una desaparición fĆ­sica de nuestro LĆ­der, son en realidad la nueva oposición venezolana, la desconocida, la que utiliza la sombra para ENRIQUECER su doble discurso “revolucionario”. Nunca fueron libres en conciencia.

La fĆ© de nuestro pueblo es hoy inmensa, su pensamiento sĆ­ es libre en conciencia, en apoyo irrestricto al LIDER fundamental de este proyecto de cambio que decidió tomar Venezuela bajo la tutela y liderazgo de ChĆ”vez, sabe que los payasos que hoy detentan el poder económico encubiertos bajo el manto de la Revolución, no tienen pueblo, su inexperiencia polĆ­tica los embrutece y los hace pensar en que son LIDERES, ¿lideres de quiĆ©n? Marionetas sólo aptas y dispuestas para el saqueo. Incapaces que aprendieron a robar apoyados en los ladrones de siempre, los depredadores del aparato administrativo del Estado Venezolano. Su capacidad es limitada.

Para ellos ya existe el nuevo modelo de hombre, de pelabolas pasaron a respetables hombres de negocios. Solo son reflejos de su propia miseria. No tienen pueblo, y la conciencia de un pueblo no se compra con motos chinas. Hoy mĆ”s que nunca el pueblo venezolano es libre, y su libertad no estĆ” a la venta. Los miedos serĆ”n disipados en conciencia y el PSUV serĆ” del pueblo venezolano, la contrarrevolución serĆ” derrotada con la reserva de millones de almas y el apoyo, sin lugar a dudas, de esa nueva generación de jóvenes militares que han entendido su verdadero papel en esta naciente sociedad que emerge muy a pesar de la Traición…Hoy la unidad cĆ­vico- militar grita al unĆ­sono PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE, VENCEREMOS.

La probidad y la justicia revolucionaria los llevarÔ derecho al paredón.
¡No permitir que se apodere la contrarrevolución del PSUV!

La unidad orgÔnica se expresa, ante todo, a través de la suma de organizaciones y no de la suma de miembros, porque es en el seno de cada organización del partido en donde se cumplen los deberes de miembro y en donde se aplica la convivencia socialista y se aprende la teoría y la prÔctica de nuestra lucha. Nadie que no milite en una organización del partido puede legítimamente considerarse cuadro revolucionario.

Lenin
Chamosaurio@gmail.com


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