Los centros de votación israelíes en los territorios palestinos ocupados cerraron el martes a las 22:00, hora local, tras unas elecciones a la Knesset que registraron una participación récord.
Entretanto, los sondeos preliminares mostraron una ligera ventaja de la oposición frente a la coalición del primer ministro del gobierno de ocupación, Benjamín Netanyahu.
Según los sondeos difundidos por las cadenas de televisión Kan 11, Canal 12 y Canal 13, el bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot se encamina a obtener entre 52 y 53 escaños de los 120 que componen la Knesset, frente a los 50 que conseguiría la coalición liderada por Netanyahu.
Las estimaciones preliminares indican que ninguno de los dos bloques logró alcanzar la mayoría parlamentaria, fijada en 61 escaños, lo que abre la puerta a negociaciones políticas largas y complejas entre los partidos israelíes para formar el próximo gobierno.
En cambio, las proyecciones difundidas por los canales israelíes mostraron un avance notable de la Lista Árabe Conjunta y la Lista Árabe Unida, en un contexto de elevada participación de sus votantes.
Los resultados preliminares indican que ambas listas se encaminan a obtener entre 17 y 18 escaños en la Knesset, frente a los 10 que consiguieron en las elecciones anteriores de 2022.
Aunque ninguno de los dos bloques en competencia se comprometió a incorporar a ambas listas a la próxima coalición gubernamental, los resultados electorales podrían hacer de la negociación con ellas una necesidad para la persona encargada de formar gobierno, dada su capacidad para inclinar la balanza a favor de uno de los bloques y definir la mayoría parlamentaria.
En medio del aumento de la participación de los votantes palestinos en los territorios ocupados en 1948, Netanyahu desató la polémica tras emitir su voto, al expresar su preocupación por la elevada afluencia a las urnas entre este sector y advertir sobre un posible «robo de las elecciones».
Por su parte, el líder de la Lista Árabe Unida, Mansour Abbas, respondió acusando a Netanyahu de «mentir e incitar».
El partido Likud, encabezado por Netanyahu, presentó una solicitud ante la Comisión Central Electoral para extender el horario de votación más allá de las 22:00, hora local.
Sin embargo, la comisión rechazó la petición y confirmó que los votantes que se encontraran dentro de los centros electorales a la hora del cierre podrían emitir su voto, incluso si continuaban las filas.
Oposición celebra los resultados preliminares
En este contexto, Eisenkot, uno de los principales rivales de Netanyahu, afirmó que los resultados preliminares de los sondeos a pie de urna reflejan una «falta total de confianza» en Netanyahu y en el «gobierno del 7 de octubre», por parte de la mayoría del sector sionista y de la mayoría de los israelíes.
Mediante una publicación en la plataforma X, Eisenkot añadió que, si estos resultados se confirman de manera definitiva, representarán una «victoria para la mayoría sionista».
Aseguró que actuará de inmediato para traducir la decisión de los votantes en una realidad política, trabajar para derrocar al gobierno de Netanyahu y «formar un gobierno sionista que impulse el reclutamiento de israelíes para el servicio militar lo antes posible».
Por su parte, el líder de la oposición, Yair Lapid, escribió en una publicación en la plataforma X: «El bloque de Netanyahu ha sufrido una derrota aplastante. Es un colapso total, y los israelíes les han exigido que regresen a sus casas».
Asimismo, el líder del partido israelí Demócratas, Yair Golan, consideró que los votantes habían definido su postura en las urnas y afirmó que «destituyeron al gobierno de Netanyahu».
Subrayó que los resultados otorgaron a la oposición una «oportunidad histórica para formar un verdadero gobierno de cambio en Israel» y aseguró que no renunciará a ella.
Golan añadió, en una publicación en la plataforma X, que su partido representa a un amplio sector de los israelíes que participaron en las protestas callejeras durante cuatro años, se incorporaron a sus filas y trabajaron sobre el terreno para convencer a los votantes de que lo apoyaran.
Asimismo, subrayó que hará todo lo que esté a su alcance para garantizar la formación del nuevo gobierno.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de ocupación israelí, Gideon Sa’ar, consideró que las celebraciones de la oposición por su ventaja en las elecciones, basadas en los sondeos preliminares, eran «prematuras».
Sa’ar escribió en una publicación en la plataforma X: «Las celebraciones de la izquierda son prematuras y la arrogancia de los comentaristas parciales resulta ridícula».
Añadió que «hay una cosa que parece estar bastante clara: el partido Likud, liderado por Netanyahu, sigue siendo el mayor partido de Israel».
Sa’ar acompañó su publicación con un vídeo que documenta la primera victoria electoral del partido Likud, en 1977.
Las elecciones a la vigesimosexta Knesset registraron una participación récord del 77,7 por ciento, según informó el diario The Jerusalem Post. En los comicios, 36 partidos compitieron por los 120 escaños a través de 12 mil 18 centros de votación.
Se espera que el presidente de «Israel», Isaac Herzog, celebre consultas para determinar a quién encargará la formación del nuevo gobierno, mientras se aguarda la configuración de las alianzas que definirán la composición de la próxima coalición gobernante.
Almayadeen, Resumen de Medio Oriente, 28 de octubre de 2026.

0 Comentarios