Como regla general, la obligación aplica a las plataformas que superen los 5 millones de usuarios activos mensuales en Brasil, las cuales deberÔn presentar antes del 16 de agosto sus planes de mitigación de riesgos.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil fijó este jueves como fecha lĆmite el próximo 16 de agosto para que las plataformas digitales y redes sociales entreguen sus planes de acción contra la desinformación y el uso abusivo de la inteligencia artificial (IA) de cara a las elecciones generales del próximo 4 de octubre.
La medida se hizo oficial mediante una publicación en el BoletĆn Digital de Justicia, firmada por el magistrado Kassio Nunes Marques, presidente de la corte. Con esta resolución, se establece el marco para que las compaƱĆas tecnológicas comprueben cómo evitarĆ”n que los riesgos digitales amenacen la transparencia del proceso electoral.
Todas las firmas de internet que permitan publicar, compartir, recomendar, promocionar o monetizar mensajes de carĆ”cter polĆtico-electoral entran en el rango de esta regulación, lo que incluye tanto a los generadores de IA como a las aplicaciones de mensajerĆa con canales masivos.
La medida estĆ” dirigida a empresas con un flujo superior a los 5 millones de usuarios al mes en territorio brasileƱo, aunque la corte se reservó el derecho de pedir reportes mĆ”s sencillos a aplicaciones pequeƱas que influyan en la discusión polĆtica.
Filtros estrictos para la moderación y la IA
Para garantizar una respuesta inmediata ante cualquier irregularidad, el TSE exigirÔ a las empresas explicar cómo estructurarÔn sus equipos para ejecutar con rapidez las órdenes judiciales de retiro de contenidos, suspensión de cuentas o corte de propaganda ilegal.
Las plataformas deberÔn detallar sus propios mecanismos para remover publicaciones manipuladas o fuera de contexto, ademÔs de los sistemas de rastreo destinados a desarticular redes organizadas de desinformación.
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Frenar los abusos de la IA generativa representa otro de los pilares del reglamento. Las plataformas se verĆ”n obligadas a probar que cuentan con herramientas de contención para impedir que estas tecnologĆas sugieran candidatos, orienten el voto o elaboren montajes de contenido sexual no consentido (deepfakes) para atacar a los aspirantes.
Respecto a la publicidad electoral pagada, el reglamento exige un control total sobre las publicaciones. Las empresas digitales deberÔn visibilizar la identidad del anunciante, garantizar repositorios públicos con el historial de avisos, facilitar mecanismos de reporte para los usuarios y especificar claramente cuando un anuncio haya sido elaborado con herramientas de IA.
Ante la prioridad de registrar cualquier alerta a tiempo durante la campaƱa, las empresas contarĆ”n con un margen no mayor a tres dĆas para avisar a la Presidencia del TSE sobre eventos de gran escala, inĆ©ditos o atĆpicos que pongan en peligro la contienda. Parte de todos estos datos estarĆ” disponible de forma pĆŗblica para asegurar la transparencia y el seguimiento social.
Alianzas digitales y escenario polĆtico
Reforzando esta lĆnea de trabajo, el arbitraje electoral concretó alianzas de cooperación con gigantes como Facebook, Instagram, Threads, WhatsApp, Google y Kwai. Este paso busca agilizar el rastreo de publicaciones potencialmente ilegales de cara a los comicios de octubre, ademĆ”s de masificar mensajes oficiales del proceso.
El endurecimiento de los controles sobre el ecosistema digital comenzó tras el escenario polĆtico de 2018, cuando el ultraderechista Jair Bolsonaro llegó a la Presidencia. En la actualidad, el exmandatario cumple una condena de 27 aƱos de prisión por intentar un golpe de Estado contra el actual gobernante Luiz InĆ”cio Lula da Silva tras perder las votaciones de 2022.
Autor: teleSUR: mr - JB
Fuente: Agencias

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