Durante el 14% de su gestión, el presidente argentino se dedicó a viajes al exterior, mientras sus políticas impactan negativamente en universidades, jubilados y provincias.
Con su último viaje a Estados Unidos, el presidente de Argentina, Javier Milei, ha acumulado 122 días fuera del país en 39 viajes internacionales desde que asumió el cargo en diciembre de 2023. Esta cifra supera a sus tres predecesores a esta altura de su mandato, según un informe del politólogo Pablo Salinas.
El relevamiento indica que, a la fecha, ningún otro jefe de Estado argentino había pasado tanto tiempo en el exterior en los últimos 18 años. Este dato no solo supera los registros de Mauricio Macri y Alberto Fernández, sino también el de Cristina Fernández de Kirchner en su primer mandato, quien ostentaba 112 días fuera del país.
Mientras el ajuste económico se siente profundamente en las universidades públicas, las jubilaciones y las provincias, el mandatario argentino ha dedicado el 14 por ciento de su gestión a actividades internacionales. Este período de viajes contrasta con una agenda doméstica enfocada en la austeridad.
Este patrón de intensa actividad internacional contrasta con una agenda doméstica enfocada principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires AMBA. El informe también subraya la marcada preferencia de Milei por Estados Unidos, destino al que ha viajado 17 veces.
Las giras libertarias, según los datos, tienen casi siempre paradas en Washington o Nueva York. Sus actividades en el exterior suelen incluir encuentros de ultraderecha, foros económicos y cenas de gala.
En contraste, Mauricio Macri visitó Estados Unidos siete veces en toda su presidencia. Cristina Kirchner priorizó Brasil, y Alberto Fernández distribuyó sus viajes entre Brasil, Estados Unidos y Francia.
A pesar del elevado número de viajes, el presidente Milei ha visitado un total de 16 países, una cifra inferior a la de sus predecesores. Cristina Kirchner recorrió 35 naciones en su primer mandato, mientras que Mauricio Macri visitó 25. Esta concentración de destinos, refuerza la percepción de un avión presidencial transformado en una extensión de su oficina, lejos de las provincias argentinas.
El análisis del politólogo Pablo Salinas pone de manifiesto una política exterior que, lejos de diversificar alianzas, privilegia destinos específicos. Este enfoque sugiere una postura «más global que federal» en la administración argentina, distanciándose de la tradicional integración regional sur-sur.
Autor: teleSUR: mb - JB
Fuente: Agencias


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