Cuba y Rusia rechazan las intenciones de EE.UU. de realizar una venta masiva de armas a Taiwán, y reiteran apoyo firmemente al principio de “una sola China”.
“Rechazamos las intenciones del Gobierno EE.UU. de realizar una venta masiva de armas a Taiwán, lo cual atenta contra la soberanía de la República Popular China, la paz y la estabilidad en la región Asia-Pacífico”, ha declarado este domingo el ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su cuenta de red social X.
Además, el canciller cubano ha expresado el apoyo firmemente de la isla caribeña “al principio de ‘una sola China’” y “reconoce a Taiwán como parte inalienable” del territorio chino.
Por su parte, durante una entrevista concedida la misma jornada a la agencia rusa de noticias TASS, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha expresado que “la posición firme” de Moscú ante la cuestión de Taiwán “se mantiene inalterable y ha sido reiteradamente reafirmada en el más alto nivel”.
“Rusia reconoce a Taiwán como una parte integral de China y se opone a la independencia de la isla bajo cualquier forma” y considera “el problema de Taiwán” como “un asunto interno” de China, ha remarcado.
“Pekín tiene pleno derecho a defender su soberanía e integridad territorial”, ha manifestado Lavrov, mencionando que “Taiwán se utiliza actualmente como un instrumento de disuasión militar y estratégica” contra China.
El gobierno de Donald Trump aprobó el 17 de diciembre vender armas por valor de 11 100 millones de dólares a Taiwán, el mayor paquete de armas estadounidenses vendido a la isla hasta la fecha.
Las armas estadounidenses destinadas a Taiwán incluyen sistemas Javelin, así como vehículos aéreos no tripulados ALTIUS-700M y ALTIUS-600, piezas de repuesto para helicópteros AH-1W SuperCobra, sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes HIMARS, unidades de artillería autopropulsadas M107A7 y sistemas de misiles antitanque TOW.
En reiteradas ocasiones, China ha instado a Estados Unidos a que deje de vender armas a Taiwán y de generar tensión en el estrecho de Taiwán, ya que dichas medidas adoptadas por Washington violan gravemente el principio de ‘una sola China’.
Pekín reafirma que Taiwán es una parte irrenunciable de su territorio. Aunque la isla se gobierna bajo su propia administración, la mayoría de los países reconoce la soberanía china sobre la misma. Si bien Estados Unidos afirma defender este principio, ha brindado asistencia militar a Taiwán, lo que contradice su política declarada.
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