CNN Y LAS CONTRAGIRAS CON FERNANDO CARRILLO
Por: Nicolás Ramón Contreras Hernández
Me iba a sorprender la presencia de Fernando Carrillo en el programa de Ismael Cala en CNN, convertido ahora en el micrófono abierto antichavista y anti-ALBA por excelencia de los templos mediáticos imperiales en castellano, pero no alcancé a acomodarme en mi silla, cuando comprendí todo: se trataba de una declaración más de un renegado importante, para las ferias de las vanidades de los telebobelones que hicieran tan famosa a Delia Fiallo, Venevisión y Globoembustería.
Caído en desgracia - según sus propias palabras- cuando Telemundo y el mundo de oropel de Miami lo vetaron por chavista, el otrora Galán de moda, quien junto a su ex mujer, la buenononona de Catherine Fullop, marcó épocas de gloria en los corazones de la cuarta república, caballito de batalla de un discurso racista basado en el mito de la "belleza latina", reino de oropel y terciopelo del cual fue expulsado, cuanto trató de hacer el papel en la vida real, de personaje comprometida con la justicia social, más allá de su boicoteada novela Amores de Barrio Adentro, sumatoria de baldados de agua fría que acabaron con su fiebre revolucionaria prontamente.
Este programa entonces no era casual, como nada en la cabeza de los cuarteles de la guerra mediática, dolidos por los éxitos de la contra gira del presidente Hugo Chávez, en respuesta a las intenciones de seducción del karomanty Obama, el premio Nobel de la Guerra, en su plan de brabucón sonriente, pero de vulgar matón con pose de intelectual light, lanzando la orden de bombardear Libia al lado de Dilma, quien lo recibía con la sonrisa cañadora de quien esperaba el compromiso de una sillita en el Concejo de malhechores y ladrones de petróleo de la ONU, que nunca salió de su embaucadora labia; en Chile donde lanzó una amenaza a Cuba que sólo le aplaudió Piñera; y en el Salvador, donde aprovechó para profanar la tumba de Arnulfo Romero - al igual que Salvador Allende- asesinado con dineros y asesorías del USA gobierno.
Arrumado el ALCA en el 2004, ante un inesperado despertar independentista de los pueblos al sur del Río Bravo, cansados en su mayoría del triste papel de patio trasero - sueños de meseros “americanos” en el cual insisten Perú, Colombia, Chile y Méjico- cuando en Mar del Plata con las banderillas de Néstor Kirchner Ostoic, el TLC quedó vuelto añicos, esta vez la sentencia de un comentarista de la televisión Chilena, ante una reencauchada propuesta indecente de alianza para el progreso, no pudo ser contundente:
Aparte de discursitos, Obama no tiene nada que ofrecerle a la región. Sumado a ello, había otras preocupaciones que ambientaban la gira imperial del líder del genocidio contra Libia: el liderazgo en intención de voto de Hollanta Humala en el Perú, el despelote de la MUD en Venezuela y el desenlace no tan satisfactorios con las juergas de hambre, con esas sospechosas suturas en las comisuras y el liderazgos cuestionable de vagos académicos como Vilkar el de los 14 años estudiando Sociales, todo ello obligaba una visita para control de daños cerca al escenario de guerra suave, por parte de este emperador protémpore.
Y no era para más: la contra gira independentista del presidente Chávez por Argentina había empezado con un auténtico mate pastor, bajando del sueño de dueños absolutos de la comunicación y la libertad de expresión, a los propietarios de las empresas mediáticas de la propaganda noticiosa, con el otorgamiento del premio Rodolfo Walsh, por votación de los estudiantes y refrendada por las directivas de la Universidad de la Plata, hecho que tenía rabiando de dolor a los voceros del derecho a desinformar, agrupados en la SIP y acolitados por dividas farsantes como HRW y los opinadores tarifados que aullaron de dolor, por la aclaración de la decana de comunicación social, cuando les respondió con estas palabras:
“No es un premio amparado en la imparcialidad, es un premio en honor a Rodolfo Walsh, un desaparecido de las dictaduras de la operación Cóndor, un luchado de la comunicación popular […] Esto es un premio para quienes están comprometidos con las luchas contra las dictaduras, contra las injerencias que las hicieron posibles, un premio para aquellos que apoyan la comunicación popular, como alternativa a la comunicación de los grandes empresarios”. Más claro no pudo ser el mensaje, ni el mensaje de fiesta y encuentro de pueblos, algo totalmente distinto a los protocolos acartonados con discursos mandados a hacer de las giras imperiales y sus émulos de poca monta. Eso mismo se comprobaría en los escenarios de sindicalistas, estudiantes y directivos universitarios en Uruguay y en Bolivia.
Por eso, hasta los comentaristas económicos de la prensa tradicional, sacaba sus cuentas, al comparar el peligroso e inconveniente acuerdo nuclear de Obama en Chile, la presión de Obama en Brasil como vendedor de lotes de aviones de combate, con sus pretensiones de exigir derecho de pernada en la Amazonia, más los aíres de patrón de Funes en el Salvador, donde la continuidad de la base militar en la satrapía del partido Arena, desplazó el parapeto de “lo social”. Los analistas contrastaban todas estas pretensiones, con los acuerdos energéticos, petroleros y de complementariedad entre iguales, surgidos de la gira independentista del presidente Chávez y explicaban con tristeza, los yerros de la política de Washington y el avance de la izquierda en la región.
Ante estos hechos, nada mejor que sacer del cuarto de San Alejo a Fernandito Carrillo, adobado y entrenado con citas y versos de Martí: “yo estuve en el corazón del monstruo […] Yo estuve en el Balcón del pueblo y vi cosas con las cuales no estuve de acuerdo […] Yo soy un “radical” que amo a mi país y apoyaré otra propuesta que sea para ver mejor a mi país y sin exclusiones, que no sea populista […] Bla, bla, bla […] A quienes me insultan por mi pasado político que rectifico ahora, “les dedico una rosa blanca, en Abril como en Enero “[…] Yo quiero hablar de mi casa en la Riviera Maya […] Bla, bla, bla […]
Como era de esperarse, la casa en la rivera Maya, brilló por su ausencia en el micrófono abierto anti Chavez, que fue el tema que más dominó en esa media hora de CNN con Cala, el confesor de renegados al gusto de los cerebros del pentágono, encargados de la guerra de cuarta generación radicados en Miami, donde sin embargo Carrillito, además de no especificar qué fue lo malo que vio en el entorno chavista – tal vez se lo escriban sus titiriteros en plena campaña del 2012 a la presidencia- con su carita de niño arrepentido deja muchas cosas en claro:
Invertir en los pobres o “tierrúos” es malo, es malo combatir y disminuir la pobreza en más de la mitad, es malo para Venezuela alcanzar metas del milenio, alcanzar liderazgos en cobertura universitaria en la región superando a USA, darle un portátil Canaima a un niño de estrato popular, todo eso para Fernandito y el ámbito de Miami es un crimen de lesa humanidad. Después de todo, Miami es el refugio favorito de los estafadores que antes en Venezuela tenían impunidad garantizada, cualquiera fuera el monto de la estafa, el crimen o el delito en general cometido.
Queda claro entonces, en qué consiste el radicalismo de Fernandito, su amor por Venezuela y su concepto de inclusión, que incluye defender los derechos de las pobres viejecitas de Fedecámaras. Por eso, Cala acude presto a censurar a un twitero que le revira por su salto de talanquera y le recuerda los beneficios de un familiar que se engordó en las filas de la revolución, a la cual así sea hasta con ilustres paquetes pasados de moda, calumniadores de lujo de una guerra mediática, hay que buscar a ver si con ello se asegura una porción de las chicas que votan no por la razón, sino por la pinta del candidato o del promotor del candidato de la MUD o de la disidencia, que por obra y gracia del dedo de Washington y sus socios de la mafia cubana en el exilio de Miami, hablen en el 2012 y sus alrededores políticos, por boca de Fernandito.
Mientras tanto Chávez, hace su gira fiel a su estilo de unir pueblos y no émulos de Fedecámaras, unir juventudes nacionalistas y no juventudes compradas con los oropeles de una beca en una universidad mediopelo del imperio, o alguna de esas de fama, donde forman a líderes como Collor de Mello, Memem, Gaviria o Salinas de Gortari, expertos en quebrar economías nacionales y privatizar el agua y el aíre y la vida y todo lo que se pueda. Mientras las bombas caen sobre Libia, pero el pueblo sale a empuñar un fusil para defender su petróleo de los invasores de ahora, Chávez los combate y comienza a sumar países, en su causa de una solución pacífica y respetando la soberanía. Fernandito, de veras que eres insignificante y chiquito, en manos de tus manipuladores que enfrentan en el otro lado de la mesa, al líder de talla mundial que ahora gobierna a Venezuela.
Nicolás Ramón Contreras Hernández. CC.92.226.628 de Tolú. Ciudadano Afrodescendiente Independentista de la Región Caribe en la República de Colombia.
Por: Nicolás Ramón Contreras Hernández
Me iba a sorprender la presencia de Fernando Carrillo en el programa de Ismael Cala en CNN, convertido ahora en el micrófono abierto antichavista y anti-ALBA por excelencia de los templos mediáticos imperiales en castellano, pero no alcancé a acomodarme en mi silla, cuando comprendí todo: se trataba de una declaración más de un renegado importante, para las ferias de las vanidades de los telebobelones que hicieran tan famosa a Delia Fiallo, Venevisión y Globoembustería.
Caído en desgracia - según sus propias palabras- cuando Telemundo y el mundo de oropel de Miami lo vetaron por chavista, el otrora Galán de moda, quien junto a su ex mujer, la buenononona de Catherine Fullop, marcó épocas de gloria en los corazones de la cuarta república, caballito de batalla de un discurso racista basado en el mito de la "belleza latina", reino de oropel y terciopelo del cual fue expulsado, cuanto trató de hacer el papel en la vida real, de personaje comprometida con la justicia social, más allá de su boicoteada novela Amores de Barrio Adentro, sumatoria de baldados de agua fría que acabaron con su fiebre revolucionaria prontamente.
Este programa entonces no era casual, como nada en la cabeza de los cuarteles de la guerra mediática, dolidos por los éxitos de la contra gira del presidente Hugo Chávez, en respuesta a las intenciones de seducción del karomanty Obama, el premio Nobel de la Guerra, en su plan de brabucón sonriente, pero de vulgar matón con pose de intelectual light, lanzando la orden de bombardear Libia al lado de Dilma, quien lo recibía con la sonrisa cañadora de quien esperaba el compromiso de una sillita en el Concejo de malhechores y ladrones de petróleo de la ONU, que nunca salió de su embaucadora labia; en Chile donde lanzó una amenaza a Cuba que sólo le aplaudió Piñera; y en el Salvador, donde aprovechó para profanar la tumba de Arnulfo Romero - al igual que Salvador Allende- asesinado con dineros y asesorías del USA gobierno.
Arrumado el ALCA en el 2004, ante un inesperado despertar independentista de los pueblos al sur del Río Bravo, cansados en su mayoría del triste papel de patio trasero - sueños de meseros “americanos” en el cual insisten Perú, Colombia, Chile y Méjico- cuando en Mar del Plata con las banderillas de Néstor Kirchner Ostoic, el TLC quedó vuelto añicos, esta vez la sentencia de un comentarista de la televisión Chilena, ante una reencauchada propuesta indecente de alianza para el progreso, no pudo ser contundente:
Aparte de discursitos, Obama no tiene nada que ofrecerle a la región. Sumado a ello, había otras preocupaciones que ambientaban la gira imperial del líder del genocidio contra Libia: el liderazgo en intención de voto de Hollanta Humala en el Perú, el despelote de la MUD en Venezuela y el desenlace no tan satisfactorios con las juergas de hambre, con esas sospechosas suturas en las comisuras y el liderazgos cuestionable de vagos académicos como Vilkar el de los 14 años estudiando Sociales, todo ello obligaba una visita para control de daños cerca al escenario de guerra suave, por parte de este emperador protémpore.
Y no era para más: la contra gira independentista del presidente Chávez por Argentina había empezado con un auténtico mate pastor, bajando del sueño de dueños absolutos de la comunicación y la libertad de expresión, a los propietarios de las empresas mediáticas de la propaganda noticiosa, con el otorgamiento del premio Rodolfo Walsh, por votación de los estudiantes y refrendada por las directivas de la Universidad de la Plata, hecho que tenía rabiando de dolor a los voceros del derecho a desinformar, agrupados en la SIP y acolitados por dividas farsantes como HRW y los opinadores tarifados que aullaron de dolor, por la aclaración de la decana de comunicación social, cuando les respondió con estas palabras:
“No es un premio amparado en la imparcialidad, es un premio en honor a Rodolfo Walsh, un desaparecido de las dictaduras de la operación Cóndor, un luchado de la comunicación popular […] Esto es un premio para quienes están comprometidos con las luchas contra las dictaduras, contra las injerencias que las hicieron posibles, un premio para aquellos que apoyan la comunicación popular, como alternativa a la comunicación de los grandes empresarios”. Más claro no pudo ser el mensaje, ni el mensaje de fiesta y encuentro de pueblos, algo totalmente distinto a los protocolos acartonados con discursos mandados a hacer de las giras imperiales y sus émulos de poca monta. Eso mismo se comprobaría en los escenarios de sindicalistas, estudiantes y directivos universitarios en Uruguay y en Bolivia.
Por eso, hasta los comentaristas económicos de la prensa tradicional, sacaba sus cuentas, al comparar el peligroso e inconveniente acuerdo nuclear de Obama en Chile, la presión de Obama en Brasil como vendedor de lotes de aviones de combate, con sus pretensiones de exigir derecho de pernada en la Amazonia, más los aíres de patrón de Funes en el Salvador, donde la continuidad de la base militar en la satrapía del partido Arena, desplazó el parapeto de “lo social”. Los analistas contrastaban todas estas pretensiones, con los acuerdos energéticos, petroleros y de complementariedad entre iguales, surgidos de la gira independentista del presidente Chávez y explicaban con tristeza, los yerros de la política de Washington y el avance de la izquierda en la región.
Ante estos hechos, nada mejor que sacer del cuarto de San Alejo a Fernandito Carrillo, adobado y entrenado con citas y versos de Martí: “yo estuve en el corazón del monstruo […] Yo estuve en el Balcón del pueblo y vi cosas con las cuales no estuve de acuerdo […] Yo soy un “radical” que amo a mi país y apoyaré otra propuesta que sea para ver mejor a mi país y sin exclusiones, que no sea populista […] Bla, bla, bla […] A quienes me insultan por mi pasado político que rectifico ahora, “les dedico una rosa blanca, en Abril como en Enero “[…] Yo quiero hablar de mi casa en la Riviera Maya […] Bla, bla, bla […]
Como era de esperarse, la casa en la rivera Maya, brilló por su ausencia en el micrófono abierto anti Chavez, que fue el tema que más dominó en esa media hora de CNN con Cala, el confesor de renegados al gusto de los cerebros del pentágono, encargados de la guerra de cuarta generación radicados en Miami, donde sin embargo Carrillito, además de no especificar qué fue lo malo que vio en el entorno chavista – tal vez se lo escriban sus titiriteros en plena campaña del 2012 a la presidencia- con su carita de niño arrepentido deja muchas cosas en claro:
Invertir en los pobres o “tierrúos” es malo, es malo combatir y disminuir la pobreza en más de la mitad, es malo para Venezuela alcanzar metas del milenio, alcanzar liderazgos en cobertura universitaria en la región superando a USA, darle un portátil Canaima a un niño de estrato popular, todo eso para Fernandito y el ámbito de Miami es un crimen de lesa humanidad. Después de todo, Miami es el refugio favorito de los estafadores que antes en Venezuela tenían impunidad garantizada, cualquiera fuera el monto de la estafa, el crimen o el delito en general cometido.
Queda claro entonces, en qué consiste el radicalismo de Fernandito, su amor por Venezuela y su concepto de inclusión, que incluye defender los derechos de las pobres viejecitas de Fedecámaras. Por eso, Cala acude presto a censurar a un twitero que le revira por su salto de talanquera y le recuerda los beneficios de un familiar que se engordó en las filas de la revolución, a la cual así sea hasta con ilustres paquetes pasados de moda, calumniadores de lujo de una guerra mediática, hay que buscar a ver si con ello se asegura una porción de las chicas que votan no por la razón, sino por la pinta del candidato o del promotor del candidato de la MUD o de la disidencia, que por obra y gracia del dedo de Washington y sus socios de la mafia cubana en el exilio de Miami, hablen en el 2012 y sus alrededores políticos, por boca de Fernandito.
Mientras tanto Chávez, hace su gira fiel a su estilo de unir pueblos y no émulos de Fedecámaras, unir juventudes nacionalistas y no juventudes compradas con los oropeles de una beca en una universidad mediopelo del imperio, o alguna de esas de fama, donde forman a líderes como Collor de Mello, Memem, Gaviria o Salinas de Gortari, expertos en quebrar economías nacionales y privatizar el agua y el aíre y la vida y todo lo que se pueda. Mientras las bombas caen sobre Libia, pero el pueblo sale a empuñar un fusil para defender su petróleo de los invasores de ahora, Chávez los combate y comienza a sumar países, en su causa de una solución pacífica y respetando la soberanía. Fernandito, de veras que eres insignificante y chiquito, en manos de tus manipuladores que enfrentan en el otro lado de la mesa, al líder de talla mundial que ahora gobierna a Venezuela.
Nicolás Ramón Contreras Hernández. CC.92.226.628 de Tolú. Ciudadano Afrodescendiente Independentista de la Región Caribe en la República de Colombia.


0 Comentarios