Centro financiero en MoscĂș: forma y contenido
Por: Vlad Grinquévich,
RIA Novosti
El proyecto de creaciĂłn de un Centro Financiero Internacional (CFI) en MoscĂș es, junto con la modernizaciĂłn de la economĂa, uno de los objetivos clave para Rusia.
Los economistas afirman que los dos estĂĄn estrechamente relacionados: una economĂa moderna e innovadora es capaz de dar inicio a un verdadero boom de inversiones internas y del exterior. Pero por el momento, las autoridades rusas estĂĄn centradas en el desarrollo de las llamadas infraestructuras del futuro (CFI).
Los aspectos tĂ©cnicos y la infraestructura son fundamentales, ya que no se trata no de un centro financiero abstracto, sino de toda una ciudad con sus bancos internacionales y otros institutos financieros, donde estĂĄ previsto que se realicen muchĂsimas gestiones.
La ubicación de dichos organismos requiere de unas superficies enormes. A propósito, precisamente para albergar las estructuras del CFI se levantaron las torres gemelas de Nueva York y el barrio de rascacielos Pudong en Shanghåi, en cuya construcción se tardó 15 años.
MoscĂș tambiĂ©n dispone de un barrio en proceso de construcciĂłn, que podrĂa servir de casa para estos institutos financieros, el Moskva-City. No obstante, todavĂa falta terminar las obras y realizar una modernizaciĂłn profunda de la infraestructura. La AlcaldĂa de MoscĂș lo tiene muy presente y estĂĄ dispuesta a asignar 38 mil millones de rublos (un euro equivale a 39 rublos) en 2011 para el desarrollo del transporte en la zona, alcanzando una cuantĂa total de asignaciones en los prĂłximos tres años de 140 mil millones de rublos.
AdemĂĄs de un centro de operaciones, un CFI requiere tambiĂ©n de una base legislativa: ley de mercado de valores y de operaciones con tĂtulos, ley de clearing, etc. Las autoridades rusas se comprometen a diseñar las normas correspondientes, de acuerdo con los requisitos de los mercados financieros internacionales en el curso de los prĂłximos tres años.
Pero si dejamos a un lado los asuntos organizativos y la infraestructura, queda una cuestiĂłn muy importante: ¿cuĂĄles serĂĄn las funciones del CFI de MoscĂș? ¿quĂ© volumen de capital serĂĄ capaz de atraer? Algunos peritos estĂĄn seguros de que la combinaciĂłn de una buena infraestructura y una legislaciĂłn favorable permite crear un CFI en cualquier parte. Pero si estudiamos detenidamente la geografĂa y la historia de la apariciĂłn de estos centros financieros, veremos que no aparecen por doquier, sino que son mĂĄs bien fruto de economĂas avanzadas. Empiezan por ofrecer sus servicios al sector industrial local y, pasado un tiempo, comienzan a vivir una vida propia, convirtiĂ©ndose en un elemento mĂĄs de la economĂa real... o ficticia. A veces, su formaciĂłn conlleva siglos, como en Europa Occidental; en otras ocasiones, dĂ©cadas, como en AsĂa del Sudeste. Pero siempre estĂĄ acompañada por un florecimiento de la industria y del comercio.
Los funcionarios rusos quieren que el centro financiero de MoscĂș compita con los de Shanghai y de DubĂĄi. Sin embargo, el CFI de Shanghai es fruto de la pujante industria china, que es la que capta inversiones, tanto directas como indirectas. Rusia carece de este boom industrial y estĂĄ preparĂĄndose todavĂa para una transiciĂłn a una economĂa de innovaciones. AsĂ que la creaciĂłn de un CFI "como el de Shanghai" es algo un tanto apresurado.
Por lo que respecta a Dubai, la cosa es diferente. Este diminuto emirato es el mayor centro financiero de Oriente Medio y el tercer centro mundial de redistribución de productos importados, sobre todo de materia prima, después de Hong Kong y Singapur.
Es decir, tanto Dubai, como sus homĂłlogos de Asia del Sudeste son centros mundiales de atracciĂłn de capital especulativo. Este tipo de CFI se asemeja a las zonas francas y de juego. Tanto la legislaciĂłn, como la infraestructura y el modo de vida de estos lugares estĂĄn perfectamente adaptados para este tipo de negocio.
Un estado pequeño puede permitirse el lujo de guiarse por unas normas econĂłmicas muy diferentes de las internacionales, pero para un paĂs de proporciones tan enormes como Rusia es imposible. Un proyecto de este tipo escindirĂa definitivamente a MoscĂș del resto del paĂs.
Este es el caso de Hong Kong. Desde el punto de vista de la legislaciĂłn vigente se trata de un Estado dentro de otro Estado. Pero Hong Kong no es una capital, sino una provincia insular que durante un siglo fue independiente de China.
Hay otra variante: algunos expertos rusos plantean la posibilidad de crear un Centro Financiero de Materia Prima. Rusia es uno de los suministradores mĂĄs importantes de hidrocarburos. De los suministros de Rusia dependen, de una u otra forma, todas las economĂas punteras del mundo. El gobierno ruso estĂĄ considerando esta posibilidad.
Para ser mĂĄs atractiva desde el punto de vista econĂłmico a nivel mundial y convertirse en un centro de atracciĂłn de capitales, Rusia podrĂa cobrar por su materia prima en rublos y no en dĂłlares estadounidenses.
Lo impiden la alta inflación y el hecho de que el rublo no sea una divisa convertible, ya que el tipo de cambio del rublo estå regulado por el Banco Central de Rusia y no por el mercado. La misma razón es la que no le deja al yuan chino desempeñar el papel de divisa de reserva a nivel regional o mundial, a pesar de todos los pronósticos lógicos.

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