El vertido del Golfo y la dimisión del director general de British Petroleum
Por: Vlad GrinquƩvich,
RIA Novosti
Acaban de hacerse públicos algunos cambios en la cúpula directiva de la petrolera britÔnica British Petroleum (BP).
El estadounidense Robert Dudley asumirÔ la dirección ejecutiva de la corporación el próximo 1º de octubre reemplazando al britÔnico, Anthony Hayward.
AdemĆ”s, ŠŠ anunció unas pĆ©rdidas financieras rĆ©cord registradas durante el segundo trimestre del 2010 y que ascienden a unos US$17.150 millones.
Los mercados internacionales han reaccionado de una forma moderada a estas dos noticias y a la propia catÔstrofe, subiendo ligeramente las cotizaciones del petróleo.
La dimisión de Tony Hayward era previsible, aunque los rumores sobre la misma estaban siendo desmentidos insistentemente por la BP desde hacĆa ya bastante tiempo. No obstante, cuando se produjo la averĆa en la plataforma petrolera Deepwater Horizon administrada por BP, la dimisión de Hayward en el cargo de director ejecutivo se hizo evidente e inminente.
En resumidas cuentas, Tony Hayward debĆa dejar su puesto por las consecuencias catastróficas del vertido de crudo en el Golfo de MĆ©xico y las ineficaces maniobras de BP para liquidarlas.
Y era lógico, ya que Hayward era el responsable formal de una de las catĆ”strofes ecológicas por vertido de petróleo mĆ”s graves de la histórica que, ademĆ”s, habĆa costado la vida a once personas. Por otra parte, y segĆŗn las fuentes no oficiales, Hayward estĆ” hoy considerado enemigo pĆŗblico nĆŗmero uno en EEUU.
Hasta tal punto llega la animadversión que, a principios del verano, el presidente estadounidense, Barack Obama, comentó pĆŗblicamente que Ć©l ya habrĆa despedido a Tony Hayward si Ć©ste perteneciera a su administración.
En cualquier caso, es muy poco probable que ningún cambio en la dirección de BP acelere el proceso de liquidación de las consecuencias del accidente. La petrolera britÔnica se ha comprometido a tapar los derrames de petróleo, pero el embudo que se instaló la semana pasada ha resultado poco resistente. No obstante, BP promete sellar el pozo averiado a principios de otoño.
Es curioso que la mayor catĆ”strofe ecológica de las Ćŗltimas dĆ©cadas no haya producido graves consecuencias económicas. Por lo que parece, lo Ćŗnico que puede variar es el valor de la propia BP en el mercado del petróleo. La empresa ya ha sufrido unas pĆ©rdidas multimillonarias: el perder la plataforma petrolera se ha valorado en unos US$350 millones, mientras que se han gastado ya unos US$4.000 millones en liquidar las consecuencias de la averĆa y en responder a las numerosas demandas interpuestas (BP deberĆ” satisfacer mĆ”s de 127 mil pleitos en total).
Recordemos que durante el segundo trimestre de 2010, BP sufrió unas pĆ©rdidas de mĆ”s de US$17.000 millones, y su valor de mercado ha caĆdo un 40% desde el accidente. BP ya ha empezado a vender activos. El pasado julio, la compaƱĆa anunció que habĆa acordado vender un paquete de activos en la producción de gas natural, con un valor de US$7.000 millones, al grupo estadounidense Apache.
Campana submarina para sellar el pozo petrolĆfero averiado en el Golfo de MĆ©xico. InfografĆa
Si la catĆ”strofe mĆ”s grave en la historia de las centrales nucleares que se produjo en Chernobil el 26 de abril de 1986, hizo que varios paĆses abandonaran sus programas de desarrollo de la energĆa atómica, el vertido de crudo en el Golfo de MĆ©xico tan sólo ha causado una subida moderada en las cotizaciones del petróleo a corto plazo.
Pasado un tiempo tras la explosión en la plataforma Deepwater Horizon, los expertos anunciaron que no esperaban conmociones económicas, a excepción de que los especuladores seguramente se aprovecharĆan de la situación para subir los precios del oro negro.
Todo esto es lógico. El pozo del Golfo de MĆ©xico era experimental, y su pĆ©rdida no afecta en modo alguno a la extracción comercial de hidrocarburos. AdemĆ”s, el llamado sĆndrome de Chernobil y otros clichĆ©s por el estilo que existen en torno a la energĆa atómica y que fueron originados por la presión del sector petrolero, no estĆ”n presentes para el gran pĆŗblico en este sector.
Hoy en dĆa, toda la economĆa mundial depende de la extracción de petróleo. Incluso en EEUU, el paĆs mĆ”s avanzado tecnológicamente, la matriz energĆ©tica estĆ” conformada por casi un 85 por ciento de hidrocarburos.
Es posible que la catÔstrofe ecológica provoque un cambio en los planes de EEUU para realizar su nuevo programa energético, presentado el pasado marzo, en lo que respecta a la exploración de las zonas ribereñas.
Peligros de la contaminación de petróleo para la fauna marina. InfografĆa
Recordemos que las autoridades estadounidenses decidieron cancelar la moratoria que durante mĆ”s de 20 aƱos habĆa impedido la exploración petrolera en zonas marinas próximas a las costas de Estados Unidos por razones ecológicas.
Las reservas de crudo estimadas en el Golfo de MĆ©xico ascienden a 14.500 millones de barriles. Su explotación reducirĆ” la dependencia de la economĆa estadounidense de los hidrocarburos importados, extremo que seguramente afectarĆ” a los intereses de los paĆses exportadores, incluida Rusia.
Sin embargo, durante los Ćŗltimos seis meses, los funcionarios y representantes del sector petrolero ruso han anunciado en reiteradas ocasiones que la exploración de nuevos yacimientos en el OcĆ©ano PacĆfico y el desarrollo de nuevas fuentes de energĆa (gas de pizarra) por empresas estadounidenses no representan una amenaza para Rusia como paĆs exportador de hidrocarburos.
Pero una visión mÔs atenta a este problema evidencia lo contrario. Por este motivo, el vertido de crudo en el Golfo de México, en mayor o menor medida, es positivo para los intereses de Rusia. No obstante, las autoridades de EE.UU. no han cesado en sus intenciones de explotar las zonas ribereñas para siempre, sino que temporalmente han interrumpido la concesión de exploración, hasta septiembre del año en curso.
Por su parte, Robert Dudley, que asume la dirección ejecutiva de BP y que anteriormente dirigĆa la empresa TNK-BP Management encargada de la gestión de activos de la sociedad ruso-britĆ”nica TNK-BP, deberĆ” tener cuidado en no poner obstĆ”culos para una buena cooperación con sus socios rusos y estadounidenses. En su momento, Dudley ya se vio obligado a dimitir tras un serio conflicto surgido entre los accionistas rusos y britĆ”nicos, por las quejas de la parte rusa que insistĆa en que Dudley aplicaba una polĆtica que sólo satisfacĆa los intereses de los socios britĆ”nicos.

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