Numero 83
Las Lรญneas de Chรกvez
¡56!
Por: Hugo Rafael Chรกvez Frรญas
Caracas, 01 de agosto.
A lo largo de toda esta semana, hemos estado combatiendo activamente por la paz. Nos hemos fijado un objetivo supremo: detener la locura guerrerista que se ha apoderado de la Casa de Nariรฑo, impedir que el Gobierno lacayo de Uribe, ya de salida, perpetre su รบltimo y mรกs nefando crimen: arrastrar a un conflicto bรฉlico a dos pueblos que se saben y se sienten hermanos en Bolรญvar.
Estamos reivindicando para el pueblo colombiano el mismo derecho que reivindicamos para nuestro pueblo y para todos los pueblos de Nuestra Amรฉrica: el derecho de vivir en paz, al que le cantara con tanta fuerza y tanta belleza el gran trovador chileno Vรญctor Jara.
Lamentablemente, el horrible saldo que deja el indigno inquilino de la Casa de Nariรฑo no es otro que este: la exacerbaciรณn de la violencia que durante mรกs de 60 aรฑos ha definido el doloroso devenir histรณrico de Colombia. Devenir doloroso y trรกgico que sintetizan estas palabras del gran pensador colombiano Renรกn Vega Cantor: “Si se hiciera un minuto de silencio por cada uno de los muertos, torturados y desaparecidos en los รบltimos 60 aรฑos en Colombia, tendrรญamos que permanecer callados 2 aรฑos continuos”.
Sirvan estas reflexiones, entonces, para entender la gravedad de lo que estรก aconteciendo entre Venezuela y Colombia y para poner en tinta firme nuestra resuelta voluntad polรญtica. El dilema estรก entre las palabras o los proyectiles, es decir, entre llevar a la mesa de diรกlogo de los pueblos del Sur el ejercicio voluntarioso por la paz o mantener en la regiรณn un ambiente de confrontaciรณn con una elevada peligrosidad bรฉlica.
No se trata ni siquiera de la vieja controversia discriminatoria del siglo XIX, que oponรญa civilizaciรณn y barbarie. Se trata, en esta coyuntura, de otro tipo de polaridad: sensatez y prudencia polรญticas versus irracionalidad y violencia militaristas. Ya sabemos, ante esta disyuntiva, de quรฉ lado ha estado el Gobierno de Colombia en los รบltimos ocho aรฑos.
No sรณlo basta constatar los altos รญndices de violencia que padece el noble pueblo colombiano, producto de una crisis interna de la cual sรณlo el Gobierno de Uribe Vรฉlez es responsable; tambiรฉn hemos podido corroborar, a travรฉs de los medios, el carรกcter pandillista de la gestualidad y las inflexiones verbales, por no hablar de los contenidos mentirosos, de los representantes uribistas en la arena diplomรกtica internacional. Ambos aspectos son, sin duda, consecuencia de una idรฉntica causa: su apuesta a la agresiรณn permanente como estrategia de Estado para resolver los problemas que aquejan a la sociedad colombiana.
Debe entender el pueblo colombiano, que en la Venezuela bolivariana no tenemos ni sindicalistas asesinados, ni desplazados, ni fuerzas insurgentes a lo largo y ancho del paรญs; no tenemos grupos paramilitares, ni importantes extensiones de tierra al servicio de la producciรณn de drogas, ni bases militares estadounidenses, ni fosas comunes ahรญtas de cadรกveres. Nadie puede ignorar que estos sรญ son elementos definitorios de la realidad colombiana.
El camino que transita Venezuela es otro bien distinto, aรบn en medio de las dificultades y de lo que todavรญa nos resta conquistar. Aquรญ estamos avanzando hacia una sociedad mรกs justa, mรกs igualitaria y mรกs incluyente en paz y apegados al espรญritu y a la letra de nuestra Constituciรณn.
Nos preocupa la comparsa de Uribe bailando los รบltimos compases de una mรบsica que suena desde el Norte, pero, mรกs allรก de la preocupaciรณn, lo que no podemos permitir los soberanos y dignos paรญses que compartimos este lado del mundo, bajo ningรบn respecto, es esta nueva escalada que pretende extender el Plan Colombia fuera del territorio colombiano. No olvidemos que asรญ fue concebido por el Imperio, contando con el servilismo de la Casa de Nariรฑo.
Pacientes, intensos y laboriosos han sido nuestros esfuerzos en levantar, en todo este escenario, las banderas de la paz. Ese ha sido el propรณsito de la gira suramericana de nuestro dignรญsimo canciller Nicolรกs Maduro esta semana y el de nuestra comparecencia el jueves pasado en Quito, a la Cumbre de Cancilleres de Unasur, reunida, conviene recordarlo, a solicitud de Venezuela. A esta Cumbre asistimos, como lo hemos hecho siempre, a fomentar el diรกlogo, el entendimiento y la convivencia pacรญfica.
No desmayaremos en nuestro empeรฑo por conquistar unas relaciones decentes y respetuosas, por mรกs que del otro lado de la frontera nos sigan tendiendo celadas. Nos acompaรฑa nuestro grande y admirable pueblo, que ha estado movilizรกndose durante todos estos dรญas en apoyo a la Revoluciรณn.
Decรญa el Apรณstol Josรฉ Martรญ con su raigal sencillez: “El porvenir es de la paz”. Irremediablemente, la suerte de Colombia, de tanto amor que le tenemos, nos duele a todos y todos tendrรญamos que sumar la mejor de nuestras voluntades para que halle definitivamente una paz duradera y confiable. Esperamos que el nuevo Gobierno de Colombia entienda que no nos anima otro interรฉs ni otro deseo.
Hoy quiero reiterar el llamado que, desde hace ya algรบn tiempo, le he hecho a las fuerzas insurgentes de Colombia de buscar las sendas hacia la paz. Sรฉ que son sendas complejas y difรญciles pero valen la pena: se trata de una gesta por la vida y la dignidad de las colombianas y los colombianos.
Voy a recordar, una vez mรกs, el verbo del padre Libertador como fuente de inspiraciรณn: “La paz serรก mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y cuanto me es precioso en este mundo”.
II
Comienza el mes de agosto: el miรฉrcoles 25 arrancarรก la campaรฑa electoral, rumbo a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre. Estamos ante una batalla polรญtica tan trascendental como decisiva para la Revoluciรณn Bolivariana. De los esfuerzos que hagamos, desde ya, dependerรก la victoria que necesitamos: una victoria que debe ser aplastante porque estรก en juego la suerte de nuestra Revoluciรณn y la vida misma de la Patria.
A partir de la ruptura total de relaciones diplomรกticas con el Gobierno de Uribe Vรฉlez, esa cosa que llaman “oposiciรณn” ha vuelto a demostrar su verdadera cara, esto es, su consecuente falta de patriotismo. Venezuela ha sido agredida y todos sus voceros hacen causa comรบn con el agresor desde sus cloacas mediรกticas. Con las dignas excepciones del gobernador de Nueva Esparta, Morel Rodrรญguez, y de Leopoldo Puchi, la “oposiciรณn” ha demostrado cuรกn presta estรก a traicionar a la Patria. Por eso mismo, a esta canalla hay que cerrarle el paso hacia la Asamblea Nacional. Mรกs aรบn: hay que barrerla el 26 de septiembre de 2010.
Ya nuestras fuerzas se estรกn desplegando para la batalla, siguiendo las instrucciones del Comando Bolรญvar 200: las 35 mil 500 patrullas del PSUV estarรกn reunidas este fin de semana en igual nรบmero de asambleas para proceder a la distribuciรณn de las electoras y electoras por cada mesa de votaciรณn.
Desde el punto de vista estratรฉgico, cada patrullero debe trabajar a 10 electores: una estrategia que ya funcionรณ, con rotundo รฉxito, en el referendo que de revocatorio se convirtiรณ en reafirmatorio el 15 de agosto de 2004.
Entre el 2 y el 14 de agosto va a iniciarse propiamente el despliegue, a travรฉs de una dinรกmica de contacto directo: hombre a hombre, mujer a mujer. Toca a cada patrullero desarrollar al mรกximo su capacidad de persuasiรณn para generar conciencia: persuadiendo, argumentado, propiciando el propio convencimiento de cada elector y electora.
Hago un nuevo llamado a la unidad, a la mรกs perfecta, de cara a esta batalla decisiva: abandonemos, dentro y fuera del PSUV, cualquier diferencia adjetiva y concentremos toda nuestra inteligencia y nuestros esfuerzos para triunfar el 26 de septiembre, conquistando el punto de partida para el ejercicio del pueblo legislador.
III
La Generaciรณn de Oro ha vuelto a colmar de gloria a Venezuela: el pasado jueves batimos nuestro propio rรฉcord histรณrico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. El triunfo de Rรฉgulo Carmona en las anillas dentro de la competencia de gimnasia, nos dio la presea dorada 109 en Mayagรผez, dejando atrรกs la cosecha de 108 obtenida en San Salvador 2002.
Venezuela se ha posicionado firmemente en el segundo lugar. Sin embargo, independientemente de cรณmo termine el cuadro final de esta ediciรณn de los Centroamericanos, la Generaciรณn de Oro, la Generaciรณn Bicentenaria, ha demostrado de lo que es capaz; son las hijas y los hijos de Bolรญvar encarnando su legado de grandeza.
Mientras tanto, entre batalla y batalla, cumplรญ 56 aรฑos. Quiero agradecer cuรกntos mensajes de tanta gente querida. Entre la hermosa avalancha que me estremece de humildad, comparto con ustedes estas sublimes lรญneas de mi Marรญa Bonita: “Los dรญas seguirรกn pasando, y con ellos los aรฑos. Nosotros seguiremos luchando, y nuestros corazones palpitando, y nuestros ojos mirando. Y caminando, caminando, siempre, siempre soรฑando, y eternamente batallando, vamos a seguir ganando.
Hoy, deseo que todas las estrellas del universo brillen para ti, y que sigas cumpliendo y viviendo tus aรฑos, y regando con tu amor y con tu luz, todo a tu paso.
Yo, como siempre y desde siempre, aquรญ, allรก, en cualquier rincรณn y en todo instante, de tu alma de gigante, me sigo enamorando.”
¡Ay mi Dios, ay mi niรฑa, ay mis niรฑos!
Gracias por tanto amor…
Gracias por tanta vida…
Digo con el poeta: ¡Confieso que he vivido!
Canto con la cantora:
“Gracias a la vida
que me ha dado tanto
me ha dado la risa
y me ha dado el llanto.”
Sรญ, mi niรฑa: “Vamos a seguir ganando.”
¡Ganaremos, pues!
¡¡Venceremos, por nuestros hijos, por nuestras hijas!!

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