Haití y los escrúpulos de George W. Bush
Por: Héctor Miranda
Puerto Príncipe, 28 mar (PL) La visita del ex presidente estadounidense George W. Bush a Haití todavía es tema de conversación en el país caribeño, aunque solo sea por sus escrúpulos para tratar con los negros, como muestra un video difundido por You tube.
Durante su estancia en esta capital, el otrora mandatario acompañó al también ex mandatario William Clinton a saludar a unos haitianos, pero no pudo contener sus escrúpulos y se limpió la mano en la camisa de su acompañante, quien volvió el rostro y lo miró asombrado
.
Bush sintió asco y al no encontrar nada cerca donde limpiarse, lo hizo en la manga de la camisa de Clinton. Sin embargo, poco después aseguró que la realidad de Haití hay que vivirla in situ, porque la televisión no muestra los daños que sufrió el país.
La de Haití no fue la primera oportunidad en la cual Bush hace una acción similar, porque en otra ocasión, aún como inquilino de la Casa Blanca, saludó a Barak Obama y luego se echó desinfectante en sus manos.
Ahora, mientras el video se difunde, hay quienes se preguntan para qué fue a Haití o por qué aceptó el ofrecimiento de Obama para crear la Fundación Clinton-Bush con el objetivo de recaudar fondos para el país, devastado por un sismo el 12 de enero pasado.
Y la respuesta no es difícil de encontrar: tal vez por la misma causa por la cual miles de efectivos de su país permanecen acantonados acá y sin muchas intenciones de marcharse, a juzgar por las labores que realizan alrededor de las bases cercanas a esta ciudad.
Dentro de las áreas que ocupan las bases militares estadounidenses se puede observar un movimiento constructivo intenso, lo cual deja entrever que sus intenciones pasan por establecerse durante mucho tiempo en el país.
Para algunos, Haití es solo una nación muy pobre, a punto de convertirse en el primer desierto del Caribe, pero otros, y entre ellos el gobierno de los Estados Unidos, saben que atesora enormes recursos petrolíferos.
Estudios recientes, pero poco divulgados, revelaron que Haití podría contar con reservas de hidrocarburos muy superiores a las de los grandes productores actuales, como Arabia Saudita, Irán, Irak y Venezuela.
Bush tuvo que abandonar la Casa Blanca pero no dejó de ser un magnate del petróleo -aunque muchos aseguran que sin gran éxito- y su viaje a Haití pudo tener la doble intención de analizar sobre el terreno las posibilidades de comenzar la explotación en el devastado país.
Sería lastimoso que un enviado en misión de ayuda intentara sacar provecho de la situación, pero si se trata de Bush todo es posible, al extremo de que hay quienes aseguran que intenta volver a la política.
Lo cierto, si se confirman los 20 grandes yacimientos de petróleo y gas en Haití, Estados Unidos quiere asegurarse la primicia para su explotación, y a Bush no le gustaría quedarse detrás.
Hasta ahora, se habla de enormes yacimientos en la meseta central y la bahía de Puerto Príncipe, incluso hay quienes aseguran que son mucho mayores que las de Venezuela.
Tal vez por eso Obama envió a Bush y Clinton y tal vez por eso -también- Bush aceptó, por más que los negros le inspiren asco y tocar tierra haitiana se convierta casi en una herejía para un hombre tan escrupuloso, aunque puede que sea solo para cuestiones del cuerpo.
Si es así -y nadie lo duda- hasta el pedido de Obama para ayudar a los haitianos tendría poderosas razones ocultas, solo que esta vez escogió a un emisario demasiado burdo para iniciar sus gestiones.
De cualquier manera, Haití parece amenazado por un enemigo tan peligroso como el sismo del 12 de enero último.
lgo/hm

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