Las giras internacionales del presidente Chávez y las inquietudes del Departamento de Estado
Por: Juan Manuel Bueno Soria*
Los viajes del presidente Hugo Chávez al extranjero siempre han causado malestar al Departamento de Estado. Muestra de esta animadversión es la inverosímil queja de su portavoz, Philip Crowley, a propósito del último viaje del presidente venezolano: “viaja a Teherán, viaja a Moscú.
Debería quedarse más en casa y dedicarse a un gobierno constructivo que se enfoque en su propio pueblo” o en “la región”, según lo dio a conocer este 8 de octubre la AFP. Con ello, cada vez se pone en entredicho la ya de por si reducida credibilidad del gobierno americano y en especial del Departamento de Estado, ya que ésta es una acción desesperada e incoherente que tiene como objetivo aislar a Venezuela.
Por añadidura, esa declaración, viniendo del portavoz del Departamento de Estado, es por lo tanto un punto de vista oficial y significa a todas luces un reconocimiento a la exitosa política exterior del Gobierno de Venezuela, así como a los resultados tangibles de cada gira al extranjero por parte de su primer mandatario. Al mismo tiempo, el Departamento de Estado reconoce ante el mundo, y gracias a Venezuela, su incapacidad para controlar –a menos que utilice la capacidad bélica de su país- la dinámica de las relaciones internacionales en un mundo multipolar, promovido especialmente por el presidente Chávez.
Es innegable que en diez años la política exterior de Venezuela se ha convertido en el engranaje fundamental de la multipolaridad, entre otras cosas, por su coherencia:
· Coherencia con su fundamento histórico bolivariano. Como lo manifestó el presidente Chávez en su discurso de toma de posesión, en febrero de 1999: “Crear una confederación de naciones… que vaya mucho más allá del intercambio comercial”, “plantearnos una moneda para la América Latina y el Caribe para la próxima década”. En aquella ocasión, también expresó su deseo de que el mundo en el siglo XXI fuera multipolar, como lo es ahora.
· Coherencia en sus propuestas. La diplomacia venezolana es clara y previsible. Todas las acciones emprendidas en materia de política exterior han sido anunciadas en los discursos del presidente Chávez y de su equipo, tanto en foros internacionales como ante los medios de comunicación. Son acciones sin sorpresas a las que han sido convocados a participar abiertamente diversos actores internacionales. Las propuestas se han llevado a cabo, la Alternativa Bolivariana para las Américas, Petrocaribe, Unasur y Banco del Sur, son prueba fehaciente de ello.
· Coherencia con la política interna. A partir del golpe petrolero de finales de 2002 y principios de 2003, la promoción del desarrollo interno ha sido la plataforma y el sustento de la política exterior venezolana.
Los aspavientos de los EUA por las giras de Chávez
La inquietud del gobierno americano en torno a los viajes del presidente venezolano no son nuevas; comenzaron desde que, como presidente electo, iniciara una gira por varios países de Europa y América que incluía España, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Cuba, Estados Unidos y República Dominicana. En Washington, estaba prevista una entrevista con el presidente Clinton para el 27 de enero de 1999 en la Casa Blanca. En el transcurso de su estancia en España recibe una llamada telefónica de un funcionario del Departamento de Estado, quien le solicita anular su visita a Cuba antes de presentarse ante el presidente Clinton. Chávez es amenazado con la anulación de su visita a Washington si no cambia los planes de encontrarse con Fidel Castro en La Habana. Ante esa situación, el presidente electo de Venezuela decide continuar con su plan original de viaje, por lo que después de Canadá vuela hacia La habana en donde es recibido por el presidente Fidel Castro. Finalmente, una vez en Washington se entrevista con Bill Clinton, quien vestido en jeans, camiseta y actitud sumamente informal, lo recibe por quince minutos en un salón no protocolario, sin periodistas ni fotógrafos, en un encuentro que no se hizo público. A pesar de ello, durante la presidencia de Clinton, Chávez supo desarrollar una política bilateral satisfactoria con Estados Unidos
Los motivos de la declaración de Crowley
La pataleta del portavoz del Departamento de Estado tiene su más reciente pretexto en la gira del presidente venezolano que lo llevó por varios países y que concluyó el viernes 11 de septiembre, la cual fue calificada por el primer mandatario como una de las mejores en sus 10 años de gobierno. Cada lugar visitado obedece a objetivos específicos y con ello se afianza el nuevo esquema multipolar, elemento predominante en sus visitas a Libia, Argelia, Siria, Italia, Irán, Turkmenistán y Bielorrusia, que tanto inquieta al gobierno americano. De este periplo sólo destacaremos algunos puntos:
· Rusia. En la visita a Moscú el presidente venezolano recibió la noticia de que en el proyecto de gas Rafael Urdaneta, en el Golfo de Venezuela, se detectó, en una primera perforación, alrededor de ocho trillones de pies cúbicos de gas en un solo yacimiento. Con ello, el país suramericano se pone a la par de Rusia en cuanto a su capacidad energética. En ese encuentro, Venezuela y Rusia afinaron una negociación de varios meses para la explotación conjunta de uno de los yacimientos de la rica Faja Petrolífera del Orinoco. Durante el viaje se acordó la compra de armamento militar ruso para la defensa de su soberanía y de sus instalaciones energéticas.
· España. Después de Rusia, Chávez se dirigió hacia España en donde se reunió con el presidente de Repsol YPF, la compañía que efectuó el descubrimiento del yacimiento de gas en aguas venezolanas, así como con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero y el Rey Juan Carlos de Borbón. En esa ocasión apuntó que ha sostenido conversaciones con sus homólogos "en condición de iguales", pues "no hay subalternos ni superiores" en las relaciones internacionales.
· Italia. ¿Será Venecia, en donde tuvo un caluroso recibimiento el presidente Chávez, la causa del desacierto americano? Tal vez sea el hecho de que ni el mismo cine norteamericano se interesa en sus gobernantes, ni en sus acciones. Chávez fue a esa ciudad, el 7 de septiembre, a invitación del cineasta estadounidense Oliver Stone para la premier “Al sur de la frontera” (South of the Border), en la 66 edición del Festival de Cine veneciano. Éste es un documental en el que se explora el resurgimiento de los movimientos progresistas latinoamericanos a través de la figura del presidente venezolano. Por si fuera poco, Oliver Stone manifestó estar convencido que el mundo necesita decenas de Hugo Chávez y subrayó las críticas desmesuradas de los medios de comunicación, especialmente los estadounidenses, contra el mandatario venezolano y el doble discurso que tienen con otros países sudamericanos.
· Seguramente, la intensa actividad de la diplomacia venezolana ha contribuido también a la irritación del Departamento de Estado, pues a los pocos días del retorno a su país, Chávez da la bienvenida a los asistentes a la cumbre II América del Sur-África (ASA), que tuvo lugar en Isla Margarita los días 26 y 27 de septiembre. Entre los 20 mandatarios africanos se encontraban el líder libio, Muamar Gadafi, y los gobernantes de Argelia, Abdulaziz Buteflika; de Zimbabue, Robert Mugabe; de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, y de Sudáfrica, Jacob Zuma.
· Como cereza del pastel, Chávez firma en el marco de esa reunión, el convenio constitutivo del Banco del Sur, en compañía de los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; Paraguay, Fernando Lugo; Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva; Uruguay, Tabaré Vásquez y teniendo como invitada a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
Tal vez ahora Oliver Stone tiene la respuesta a su inquietud, cuando en Venecia declaró a la prensa: "Algo está mal en mi país", al hablar sobre las guerras en Vietnam, en Irak o en Afganistán, o el acuerdo de bases militares que implantará Estados Unidos en Colombia lo que, considera, convertirá a este país en un nuevo Afganistán; pues es el Departamento de Estado el que está muy mal, ya que, a pesar de su guerra de declaraciones, Venezuela es uno de los países que hoy tiene mayor presencia en el contexto internacional.
* Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Derecho de la Cooperación Internacional por la Universidad de Toulouse I, Francia, es colaborador de las revistas mexicanas Contralínea y Fortuna.

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