Miércoles, 06 de mayo de 2009RUSIA, EEUU Y LA TAREA DEL DESARME
Fuente: The Voice of Russia
La firma de un nuevo Tratado de Desarme Nuclear entre Rusia y EEUU podría servir de ponderable aporte a la consolidación de la paz y al desarme atómico.
Este juicio se subraya en un comunicado del Ministerio de Exteriores difundido en Moscú. Los pormenores los entrega el analista Víctor Enikeiev.
Su publicación coincide con la inaugurada el 4 de mayo en Nueva York tercera reunión del Comité preparatorio de la Conferencia del 2010, para examinar la vigencia del Tratado de no proliferación del arma Nuclear.
Existen numerosas barreras para una preparación exitosa tanto de la Conferencia mismo como de la eficacia del Tratado de no proliferación del arma Nuclear.
Es difícil mencionarlas todas en un comentario, pero es evidente que algunas son claves. Está claro que el nuevo Tratado de Desarme Nuclear sería un importante aporte en la tarea de su reducción. Y ello porque, la vigencia del Primer Tratado de Desarme Nuclear expira en diciembre de este año. Su firma mostraría de manera patente a todo el mundo que Moscú y Washington están cumpliendo los acuerdos pactados por sus líderes en abril de este año, en Londres.
Millones de personas de distintos países podrían convencerse que las dos potencias nucleares, que cuentan con el 95% de los arsenales mundiales de esta arma, acometen esfuerzos reales para reducirlas y, a fin de cuentas, librar al planeta de ellas.
Entonces, no solo será posible, sino también necesario captar al proceso de desarme nuclear a Inglaterra, Francia, China, y a los países nucleares de facto, como la India, Pakistán e Israel. El éxito de Rusia y de EEUU en el campo del desarme nuclear serían una buena señal para Irán y Corea del Norte, y para muchos de los países que están a un paso de disponer de la tecnología para crear el arma, y que suman varias decenas.
Sin duda que serviría a la consolidación del régimen de no proliferación nuclear el que EEUU ratifique el Tratado, que firmara en sus días, de Prohibición total de las pruebas nucleares. Está claro que contribuiría a ello también el que EEUU renuncie a ser el primero en usar el arma nuclear contra países no nucleares. Con estos fines es simplemente indispensable que Washington renuncie a la militarización del cosmos y a instalar el arma nuclear en la orbita circunterrestre, así como a la producción de las denominadas bombas de miniatura.
La solución de muchos de los problemas nombrados resulta perfectamente posible si la actual administración de Barack Obama confirma sus promesas con hechos concretos. No cabe la menor duda que, en tal caso Rusia responderá siempre de igual manera.

0 Comentarios