Viernes, 10 de abril de 2009
Economía boliviana: buenas señales en tiempos turbulentos
Por: Waldo Mendiluza
La Paz,(PL) Políticas estatales responsables conducen a la economía boliviana por senderos alejados del desempleo, la quiebra de bancos y el déficit comercial propios de tiempos de una crisis financiera cuyo impacto global resulta demoledor.
Los indicadores del primer bimestre del año así lo demuestran, cifras bien diferentes a las anunciadas por llamados expertos, sobre todo opositores al presidente Evo Morales.
Sus vaticinios incluso apuntan a una debacle del mandatario en las elecciones generales del próximo 6 de diciembre, consecuencia de un supuesto insostenible aumento del costo de la vida.
En enero y febrero obtuvimos datos alentadores en el control de la inflación, la balanza comercial y la situación de las reservas internacionales, explicó a Prensa Latina el ministro de Economía, Luis Arce.
A partir de esos datos se confirma nuestro blindaje anticrisis, en el cual venimos trabajando desde hace bastante, aseguró.
De acuerdo con el funcionario, el país andino realizó exportaciones valoradas en casi 700 millones de dólares, la segunda más alta cifra en las últimas dos décadas.
Si la combinamos con la disminución de las importaciones podemos apreciar un superávit de 34 millones de dólares, resaltó.
La minería, los hidrocarburos y los textiles representan los rubros bandera, destinados fundamentalmente a Brasil, Surcorea, Argentina y Estados Unidos.
Arce desacreditó criterios que comparan las ventas al exterior con las materializadas en 2008.
El año pasado fue por su bonanza atípico en la historia boliviana, por tanto resulta mal intencionado tomarlo como referencia bajo las actuales condiciones del mundo, estimó.
Respecto a las reservas en divisas, el dirigente destacó el aumento de estas en nueve millones de dólares.
Aquí tenemos otro indicador manipulado por analistas y medios de comunicación empeñados en sembrar desconfianza en la población, dijo.
Según el titular, tales estadísticas apuntalan el pronóstico de cerrar 2009 con un Índice de Precios al Consumidor de un seis por ciento, la mitad del reportado el año pasado.
La inflación ya no es una preocupación para Bolivia, tesis sustentada por organismos especializados, entre ellos la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, afirmó.
Para Arce, los dos primeros meses validan además la intención de alcanzar un crecimiento de un cinco por ciento, algo impensable para otras naciones de la región agobiadas por las penurias financieras.
Las políticas aplicadas por el gobierno del presidente Evo Morales constituyen la clave para comprender nuestro panorama económico, aseveró.
Con frecuencia, el ministro utiliza la frase “guardamos en la época de las vacas gordas para tener en la de las flacas”.
En el centro de las acciones anticrisis coloca una inversión pública de mil 800 millones de dólares, presupuesto sin precedentes en el país andino.
También destaca el establecimiento de créditos blandos por 200 millones de dólares para el sector productivo.
De acuerdo con Arce, dicha ayuda beneficia a grandes, medianos y pequeños empresarios, siendo los dos últimos las principales fuentes de trabajo en Bolivia.
A diferencia de lo que muchos piensan, los medianos y pequeños productores aportan el 82 por ciento de los empleos, de ahí la importancia de respaldarlos, precisó a Prensa Latina.
Según el funcionario, otra fortaleza viene por la poca dependencia de la inversión y el financiamiento extranjeros.
Al estar menos insertados en mecanismos y sistemas globales, sentimos mucho menos la debacle de los mismos, apuntó.
No todo son buenas noticias para la economía, luego de trascender informes que advierten una disminución en las remesas llegadas del exterior, donde residen unos tres millones de bolivianos.
El ejecutivo y analistas coinciden en señalar al segundo semestre de 2009 como el de mayores problemas por la crisis, aunque comenzar el año con positivos parámetros resulta sin dudas alentador.
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