Sábado, 10 de Enero de 2009Julio Antonio Mella: en la vanguardia de América Latina
Por: Diony Sanabia Abadia
La Habana, 10 ene (PL) Los jóvenes y estudiantes cubanos evocan el legado y ejemplo del revolucionario Julio Antonio Mella cuando se cumplen hoy 80 años de su asesinato en México por sicarios del dictador Gerardo Machado.
Recordarán en México a Julio Antonio Mella
“Muero por la Revolución”, expresó momentos antes de fallecer el luchador de menos de 26 años en aquel entonces, y convertido ahora en referente obligado para quienes construyen un mundo de equidad plena.
Testimonios de sus compatriotas y contemporáneos describen a Mella como un joven de seis pies de estatura, pelo negro y ensortijado, mirada profunda, sonrisa cautivadora y poseedor del don de los líderes.
En la Universidad de La Habana, donde matriculó Derecho y Filosofía y Letras, se convirtió en guía de los estudiantes para reformar la enseñanza superior en la Isla, y creció como un genuino organizador político.
Mella fundó en diciembre de 1922 la Federación Estudiantil Universitaria, protagonista antes y ahora de la historia de Cuba, y en octubre de 1923 preparó el primer Congreso Nacional de Estudiantes.
Planteó en ese encuentro como primer deber del estudiante “divulgar sus conocimientos entre la sociedad (...) para fomentar una nueva, libre de parásitos y tiranos, donde nadie viva sino en virtud del propio esfuerzo”.
Ese principio llevó a Mella a crear más tarde, en las aulas de la Facultad de Derecho, la Universidad Popular José Martí, un espacio en el cual se vinculan alumnos, trabajadores e intelectuales animados por el afán de enseñar y aprender.
Varios historiadores afirman que las puertas del máximo centro docente de Cuba se abrieron en horario nocturno para los humildes, quienes se veían imposibilitados de recibir enseñanza superior por la faena diaria.
El vínculo con los trabajadores convirtió a Mella en líder de la clase obrera, y las masas siguieron sus pensamientos pues defendían la causa de los oprimidos y enfrentaban al tirano Machado, gobernante sometido a los intereses norteamericanoos.
Para enfrentar este mal, organizó la Liga Antiimperialista y fundó además, junto a Carlos Baliño, quien estuvo en el nacimiento del Partido Revolucionario Cubano en 1892, el primer Partido Comunista de Cuba.
Este último acontecimiento, ocurrido el 16 de agosto de 1925, representa uno de los hechos más sobresalientes del proceso histórico cubano.
A partir de ese momento se enlazaron indisolublemente dentro del programa de una organización política la lucha por la independencia nacional y la revolución social.
Como señaló su compatriota Pablo de la Torriente Brau, Mella devino “síntesis perfecta de la audacia y la abnegación en la lucha por la justicia social y el ejemplo formidable de lo que debe ser un hombre revolucionario”.
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