China presenta informe sobre Derechos Humanos en Estados Unidos (II)
BEIJING, 13 mar (Xinhua) -- A continuación presentamos el texto íntegro del Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos en 2007, publicado hoy en esta capital por la Oficina de Información del Consejo de Estado, el gabinete de China:
Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos en 2007
Por la Oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China
El 11 de marzo de 2008, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó sus Informes por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos correspondientes a 2007. Como en años anteriores, el Departamento de Estado lanzó acusaciones infundadas contra la situación de los derechos humanos en más de 190 países y regiones, incluida China, pero eludió referirse a las violaciones de los derechos humanos en su propio país. Para ayudar a que los pueblos de todo el mundo puedan lograr un mejor entendimiento de la situación real de los derechos humanos en Estados Unidos y urgir a este país reflexionar sobre sus propias cuestiones, publicamos el Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos en 2007.
I. Sobre el derecho a la vida, la propiedad y la seguridad personal
El aumento de la violencia criminal en Estados Unidos supone una grave amenaza para la vida, la propiedad y la seguridad personal de su pueblo.
El Buró Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos informó en septiembre de 2007 que durante 2006 se produjeron 1,41 millones de delitos violentos en Estados Unidos, cifra que supone un aumento del 1,9% respecto al año anterior. Las estadísticas dadas a conocer por el FBI muestran que en 2006, el número de asesinatos y homicidios involuntarios en Estados Unidos se incrementó en un 1,8%, mientras que el número de robos creció un 7, 2% (FBI: Release its 2006 Crime Statistics, FBI, http://www.fbi. gov/pressre1/pressre107/cius092407.htm). En ese mismo año, los residentes estadounidenses de 12 años de edad o mayores experimentaron 25 millones de delitos violentos y robos, lo que suponía 24,6 delitos violentos por cada 1.000 personas de este grupo de edad y 159,5 delitos contra la propiedad por cada 1.000 hogares. Un total de 26 de cada 1.000 varones del mismo grupo de edad fueron objeto de crímenes violentos, mientras que se registraron 23 víctimas por cada 1.000 mujeres. La cifra de los afectados se situó en 33 por cada 1.000 ciudadanos afroamericanos, más alta que los 23 por cada 1.000 habitantes de raza blanca ( Criminal Victimization 2006, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ojp.usdoj.gov/bjs). En Estados Unidos, se cometió un crimen violento cada 22,2 segundos, un asesinato cada 30,9 minutos, una violación sexual cada 5,7 minutos, un robo cada 1,2 minutos, y un asalto con daños físicos cada 36,6 segundos (FBI Release its 2006 Crime Statistics, FBI, http://www.fbi.gov/ pressre1/pressre107/cius092407.htm).
Un estudio realizado por el Foro de Investigación sobre Ejecución policial en 163 ciudades de Estados Unidos muestra que el 65% de ellas registró un incremento o ningún cambio en los índices de homicidios durante el primer semestre de 2007. Al mismo tiempo, el 41,9% de las ciudades sufrió un incremento o ningún cambio en el número de asaltos agravados, mientras el porcentaje fue del 55,6% de las ciudades en materia de los índices de robos ( Survey Shows Shift in Violence, USA Today, 12 de octubre de 2007). En Nueva Orleans se produjeron 209 asesinatos en 2007, cifra que suponía un aumento del 30% respecto al año anterior (New Orleans Homicides up 30% Over' 06 Level, USA Today, 3 de enero de 2008). En Washington D.C. se registraron 181 homicidios en 2007, con un incremento del 7% en comparación con el año anterior (Killings in D.C. up After Long Dip, The Washington Post, 1 de enero de 2008). En Baltimore el número de homicidios se situó en los 282 en 2007 ( City Marks First'08 Slaying, The Baltimore Sun, 2 de enero de 2008) , mientras en Nueva York se cometieron 428 asesinatos en los primeros 11 meses de 2007 (City Homicides Still Droping, to Under 500, The New York Times, 23 de noviembre de 2007). Entre enero y septiembre, en Chicago se cometieron 119.553 delitos criminales, incluidos 341 asesinatos y 11.097 robos (Departamento de Policía de Chicago, http://www.egov.cityofchicago.org). De enero a noviembre, 737 personas fueron asesinadas en Los Angeles, cifra que suponía que dos personas murieron cada día por esta causa ( World Daily, 4 de diciembre de 2007). En Detroit, el creciente número de crímenes violentos obligó a muchos residentes a trasladarse a otros lugares, y las estadísticas del Buró de Censos mostraron que la población de la ciudad ha disminuido en cerca de un millón de habitantes desde 1950 (Study: Detroit Most Dangerous City, Associated Press, 18 de noviembre de 2007).
Estados Unidos cuenta con el mayor número de armas de propiedad privada del mundo. Las frecuentes violencias con armas de fuego han provocado serias amenazas para la vida de los ciudadanos y la seguridad de sus propiedades. Se estima que hay 250 millones de armas de fuego de propiedad privada en el país norteamericano, lo que significa que casi todos los ciudadanos estadounidenses, incluso los ex criminales con antecedentes por delitos graves y los menores, poseen armas. La agencia Associated Press (AP) informó el 29 de enero de 2007 de que alrededor de 410.000 residentes de Florida tenían licencia para llevar un arma legalmente escondida, entre ellos, se incluían 1.400 personas que habían sido declaradas culpables o estaban a la espera de sentencia firme por causas relacionadas con crímenes mayores, debido a lagunas jurídicas, errores judiciales y falta de comunicación entre las autoridades.
En Estados Unidos, alrededor de 30.000 personas fallecen por heridas causadas de bala cada año (Update 2-Senate Passes Gun Bill in Response to Rampage, Reuters, 19 de diciembre de 2007). El periódico USA Today informó el 5 de diciembre de 2007 que los asesinatos con armas de fuego se incrementaron en un 13% desde el año 2002. Se estima que el 25% de todos los crímenes violentos fueron cometidos por asaltantes que portaban armas de fuego. La presencia de estas armas estaba involucrada en el 9% de los incidentes (Criminal Victimization 2006, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ojp.usdoj.gov/bjs). Según un informe del Departamento de Justicia de Estados Unidos en diciembre de 2007, de los estudiantes con edades entre 12 y 18 años, unos 1,5 millones fueron víctimas de delitos cometidos en las instalaciones educativas en 2005. En el mismo año, el 8% de los estudiantes de los cursos 9-12 afirmaron haber sido amenazados o heridos por portadores de armas durante los 12 meses anteriores. Desde el 1 de julio de 2005 al 30 de junio de 2006, entre los jóvenes de entre 5 y 18 años de edad se registraron 17 muertes violentas vinculadas con la escuela (Indicators of School Crime and Safety 2007, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ojp.usdoj. gov/bjs). El 16 de abril de 2007, en la Universidad de Tecnología de Virginia se produjo uno de los tiroteos más sangrientos de la historia moderna de Estados Unidos con un total de 33 fallecidos y otras más de 30 personas heridas (AFP, 17 de abril de 2007). El 12 de febrero de 2007, dos tiroteos distintos en Salt Lake City y Filadelfia dejaron un saldo de ocho personas muertas y otras varias heridas (AP, 13 de febrero de 2007). El 9 de junio en Delevan de Wisconsin, un hombre asesinó con arma de juego a cuatro adultos y dos niños (Chicago Tribune, 11 de junio de 2007). El 31 de octubre, una mujer embarazada de 38 años de edad fue alcanzada por el intercambio de disparos entre bandas criminales cuando regresaba a su casa con sus dos hijos después de haber celebrado la noche de Halloween. En el incidente, recibió un balazo en la cabeza y murió como consecuencia de las heridas (Chicago Tribune, 2 de noviembre de 2007). El 5 de diciembre, un hombre abrió fuego contra los clientes de un centro comercial en Omaha de Nebraska, matando a ocho personas e hiriendo a otras cinco, y se suicidó posteriormente (AP, 5 de diciembre de 2007). El 7 de diciembre, se registraron tres tiroteos en San José, entonces considerada la ciudad "más segura" en Estados Unidos. Cuatro personas murieron por heridas de bala en esta ciudad en menos de un mes (Ming Pao, 9 de diciembre de 2007). El 9 del mismo mes, dos tiroteos en iglesias dejaron un saldo de cinco personas muertas y otras cinco heridas en Colorado (Reuters, 9 de diciembre de 2007). En los días 24 y 25 de diciembre, al menos nueve personas fueron asesinadas en diversos incidentes relacionados con el uso de armas de fuego en la ciudad de Nueva York (http://www.chinesenewsnet.com, 26 de diciembre de 2007). Al día siguiente, se encontraron los cuerpos sin vida de seis personas con heridas de bala en un edificio residencial en el este de Seattle (http://www.chinesenewsnet.com, 27 de diciembre de 2007).
II. Sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por los departamentos judiciales y policiales
13.03.2008 Actualizado a las 10:18:40
En Estados Unidos, los abusos de poder por parte de los departamentos judiciales y policiales han dado lugar a graves violaciones de las libertades y los derechos de sus ciudadanos.
Los casos en los que las autoridades encargadas de la aplicación de la ley vulneraron los derechos civiles de las víctimas aumentaron en un 25% desde el año fiscal 2001 a 2007 respecto a los siete años anteriores, según estadísticas del Departamento de Justicia de Estados Unidos (Police Brutality Cases up 25%; Union Worried Over Dip in Hiring Standards, USA Today, 18 de diciembre de 2007). El promedio nacional de quejas de ciudadanos por abusos perpetrados por los departamentos policiales es de 9,5 por cada 100 funcionarios de plantilla (The New York Times, 14 de noviembre de 2007). Sin embargo, la mayoría de los oficiales encargados de la aplicación de la ley que habían sido acusados de brutalidad policial no fueron finalmente procesados. Desde mayo de 2001 a junio de 2006, un total de 2.451 agentes policiales de Chicago recibieron entre 4 y 10 quejas cada uno y 662 de ellos afrontaron más de 10 reclamaciones, pero sólo 22 fueron sancionados. Además, algunos agentes llegaron a acumular más de 50 demandas por abuso policial pero nunca se les aplicó ninguna medida disciplinaria (The Chicago Police Department's Broken System, Universidad de Chicago, http://www.law.chicago.edu). El 17 de agosto de 2006, una residente de 52 años de edad de Chicago llamada Dolores Robare estuvo a punto de ser atropellada por un coche de policía que se desplazaba a gran velocidad cuando ella cruzaba la calle. Los agentes la obligaron a detenerse y le exigieron que mostrara su tarjeta de identificación. Cuando les preguntó por qué estaban tardando tanto en comprobarla, fue brutalmente golpeada por los polícías (The Chicago Tribune, 1 de mayo de 2007). El 15 de diciembre de 2006, cuatro hombres de negocios fueron apaleados en un bar por seis agentes policiales fuera de servicio sin ninguna razón aparente (The Chicago Tribune, 9 de junio de 2007). El 3 de agoso, un ciudadano afroamericano de 42 años de edad, Geffrey Johnson, fue asesinado en su casa por la policía con un Taser (arma que realiza descargas eléctricas). El 6 de agosto, un joven negro de 18 años, Aaron Harrison, fue disparado por la espalda por un policía que le perseguía y murió como consecuencia de las heridas (The Chicago Tribune, 9 de agosto de 2007). El 1 de mayo cuando inmigrantes latinoamericanos participaban en una campaña por la defensa de los derechos de los inmigrantes ilegales en el Parque MacArthur en el centro de Los Angeles, varios agentes policiales aporrearon en un abuso de poder tanto a manifestantes como a periodistas, y les dispararon con balas de goma (The Los Angeles Times, 9 de octubre de 2007). El 12 de noviembre, cinco agentes del orden realizaron 20 disparos de bala contra un joven de 18 años, Khiel Coppin, de los que ocho alcanzaron su cuerpo, frente a su vivienda, después de confundir un peine que tenía en la mano con una pistola (The China Press, Nueva York,19 de noviembre de 2007). De acuerdo con un informe publicado en octubre de 2007 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en 47 estados y el Distrito de Columbia, 2.002 personas fallecieron durante el proceso de arresto desde 2003 a 2005, entre ellos, 1.095, o el 55 por ciento, resultaron muertos por disparos de policías locales o estatales (Death in Custody Statistical Tables, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ojp.usdoj.gov/bjs).
Estados Unidos cuenta con el mayor número de presos en el mundo y tiene la tasa más alta en la proporción presos-población del planeta. El 5 de diciembre de 2007, un reportaje de la agencia de noticias española EFE citó estadísticas del Departamento de Justicia de Estados Unidos que mostraban que el número de reclusos en las cárceles del país norteamericano aumentó en un 500% durante los últimos 30 años. A finales de 2006, había 2,26 millones de internos en las prisiones de Estados Unidos, un incremento del 2,8% respecto al año anterior. Esta cantidad es la más alta de los últimos seis años. La población del país norteamericano sólo suponía el 5% de la del planeta, pero su población presa representaba el 25% del total mundial. Había 751 reclusos por cada 100.000 ciudadanos estadounidenses, muy por encima de las tasas de otros países occidentales (EFE, 5 de diciembre de 2007). El 96% de los presidiarios estaba cumpliendo penas de más de un año, lo que suponía que casi uno por cada 200 ciudadano estadounidenses estaban cumpliendo este tipo de sentencias (Prisoners In 2006, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ofp.usdoj. gob/bjs). Desde los ataques del 11 de septiembre, la tasa de reencarcelamiento ha venido creciendo en Estados Unidos. Según las estadísticas, cerca de dos tercios de la población presa cometerían un segundo delito en un período de tres años después de su puesta en libertad. Dos de cada tres presos volverían a ser detenidos después de haber conseguido su libertad y el 40% de ellos entraría en la cárcel de nuevo.
Los abusos en las prisiones estadounidenses son también corrientes. De acuerdo con un informe publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en diciembre de 2007, un número estimado de 60.500 reclusos, o el 4,5% de los presos en cárceles estatales y federales, sufrieron uno o más ataques sexuales. El 2,9% informó haber sufrido incidentes en los que había estado involucrado el personal de las instalaciones penitenciarias, mientras el 0,5% afirmó haber sido atacado sexualmente por otros presos y por el personal penitenciario, y el 0,8% resultó herido como resultado de agresiones sexuales (Sexual Victimization in the State and Federal Prisons Reported by Inmates, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ojp.usdoj. gov/bjs). El gobierno de Estados Unidos reconoció en un informe publicado el 16 de enero de 2007 que inmigrantes ilegales sospechosos fueron maltratados en cinco prisiones, lo que supone una violación del principio de custodia humanitaria (The Washington Post, 17 de enero de 2007). The Washington Post publicó el 17 de diciembre de 2007 que jóvenes encarcelados en una prisión juvenil de West Texas fueron agredidos sexualmente o apaleados y se les negó el acceso a tratamiento médico. A quienes informaron sobre el crimen se les aplicó una dura venganza, y la situación no había mejorado meses después de que el escándalo fuera revelado ( Dad Dismissed Prison Reform, The Washington Times, 17 de diciembre de 2007). En enero de 2008, siete presos de la cárcel del estado de Georgia presentaron una demanda colectiva en la que acusaban a los guardias y otros funcionarios del centro de haber cometido abusos y torturas contra ellos entre octubre de 2005 y agosto de 2007, incluyendo prácticas tales como golpearles con bastones policiales y "guantes de pelea" especiales de piel negra, y hacer chocar sus cabezas contra la pared. Las informaciones de los medios de comunicación indicaban que cerca de 40 encarcelados en las prisiones de Georgia habían presentado quejas por casos similares, en los cuales los guardias presuntamente ataban a los presos desnudos a camas o sillas de hierro, negándoles el acceso a comida, agua o baño durante un período de hasta 48 horas, y provocando la muerte de dos presos (International Herald Tribune, 8 de enero de 2008). Los guardias en las prisiones de Estados Unidos usan regularmente pistolas Taser. De acuerdo con un informe de 2007 de Amnistía Internacional, 230 ciudadanos estadounidenses murieron por el uso de este tipo de armas desde 2001. En julio de 2006, una prisión en el condado de Garfield, Colorado, fue acusada de utilizar regularmente estas pistolas o pulverizadores de pimienta contra los presos, y de atarles después a sillas en posturas extrañas durante varias horas. En agosto, un preso llamado Raul Gallegos-Reyes fue amarrado a una silla por los guardias de la cárcel del condado de Arapahoe de Colorado por gritar y golpear la puerta de su celda. Murió después de haber sido atacado repetidamente por los guardias con un Taser.
Los prisioneros estadounidenses mueren con frecuencia de la infección de VIH/SIDA o una inadecuada atención médica. Un informe dado a conocer por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en septiembre de 2007 señalaba que había 22.480 encarcelados en prisiones estatales y federales que eran portadores del VIH o enfermos confirmados de SIDA a finales de 2005, entre ellos un total de 5.620 presos se confirmó que habían desarrollado la enfermedad del SIDA. Durante 2005, un número estimado de 176 reclusos estatales y 27 federales murieron por causas relacionadas con SIDA (HIV in Prisons 2005, Departamento de Justicia de Estados Unidos, http://www.ojp.usdoj/bjs). De acuerdo con una información de Los Angeles Times del 20 de septiembre de 2007, se registraron 426 casos de muerte en las prisiones de Cailfornia en 2006 debido a un tratamiento médico tardío. De ellos, 18 fallecimientos fueron considerados como "evitables" y otros 48 como "posiblemente evitables". El 14 de abril de 2007, un recluso diabético de 41 años de edad, Rodolfo Ramos, murió después de haber sido abandonado solo y cubierto por sus propias heces durante una semana. Los funcionarios de la prisión no le proporcionaron tratamiento médico pese a conocer su condición (AP, 27 de abril de 2007).
La justicia del sistema judicial de Estados Unidos está cada vez más en entredicho. Varios estudios muestran que desde la primera exoneración por ADN en 1989, ha habido 209 casos en los que se ha podido demostrar la inocencia de presos en el país norteamericano por estas pruebas. El promedio de duración del tiempo que han servido estos presos exonerados en cárcel es de 12 años. La edad media en el momento de su condena era de 26 años, y 15 de los exonerados a través de pruebas de ADN pasaron un tiempo en la fila de la muerte (Facts on Post-Conviction DNA Exonerations, Innocence Project, http://www.innocentproject.com). La agencia AP informó el 3 de enero de 2008 que Charles Chatman de Texas fue probado inocente por ls prueba de ADN después de haber pasado 26 años en prisión. En 1981, había sido sentenciado a 99 años de cárcel después de ser declarado culpable de haber cometido graves ataques sexuales. Fue el decimoquinto preso exonerado por la prueba de ADN en Dalas desde 2001 (Texas Man Exonerated by DNA After 26 Years, AP, 3 de enero de 2008).
III. Sobre los derechos civiles y políticos
13.03.2008 Actualizado a las 10:21:02
La libertad y los derechos de los ciudadanos han venido viéndose marginalizados en Estados Unidos.
La Cámara de Representantes y el Senado del Congreso de Estados Unidos aprobaron la Ley para la Protección de Estados Unidos 2007, el 3 y el 4 de agosto del mismo año respectivamente. Esta ley permite a la administración estadounidense espiar las conversaciones de sospechosos terroristas en Estados Unidos sin una autorización de la corte. Además, permite a los servicios de inteligencia mantener bajo vigilancia electrónica las comunicaciones digitales entre sospechosos terroristas fuera del país norteamericano, si éstas son transmitidas a través del país ( The so-called Protect America Act, http://public.findlaw.com, 10 de agosto de 2007). De acuerdo con un reportaje publicado por The Washington Post el 10 de marzo del mismo año, el FBI obtuvo de manera indebida la información personal de más de 52.000 personas sin la supervisión de la corte, mediante el uso de Cartas de Seguridad Nacional de 2003 a 2005. Verizon Communications, la segunda mayor compañía de telecomunicaciones de Estados Unidos, reveló que el FBI le pidió proporcionar información para identificar no sólo a las personas que realizaron una llamada, sino también a toda la gente a que los clientes llamaron. Desde enero de 2005 a septiembre de 2007, Verizon proporcionó información a las autoridades federales en 720 ocasiones "bajo el argumento de ser una emergencia". Los archivos incluyen direcciones de protocolo de Internet y datos telefónicos. En ese periodo, Verizon entregó información en un total de 94.000 ocasiones a las autoridades federales protegidas con un comparendo o una orden de la corte. La información fue utilizada principalmente en un rango de investigaciones criminales incluidas las antiterroristas (The Washington Post, 16 de octubre de 2007). En agosto de 2007, Mike McConnell, director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, reveló que menos de 100 personas dentro de su país son supervisadas con la autorización de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera. Sin embargo, dijo, miles de personas fuera del país son supervisadas (AP, 23 de agosto de 2007). El FBI destinaría 1.000 millones de dólares para construir la mayor base de datos informatizada de características físicas de personas del planeta, llamada Identificación de Próxima Generación, un proyecto que le daría al gobierno estadounidense habilidades sin precedentes para identificar individuos en Estados Unidos y el extranjero. El uso creciente de biometría para la identificación ha generado cuestiones sobre la capacidad de los estadounidenses para evitar exámenes profundos no deseados (FBI Prepares Vast Database of Biometrics, The Washington Post, 22 de diciembre de 2007). Las estadísticas muestran que la captura de información y vigilancia electrónica ilegal del gobierno ha puesto la información personal sensible de millones de personas en riesgo. Tan sólo en 2006 fueron encontradas 477 violaciones en las bases de datos del gobierno. Se informó que más de 162 millones de archivos habían sido perdidos o robados en 2007, cifra que triplicó los 49,7 millones que se declararon como extraviados en 2006 (Página web de USA Today, 10 de diciembre de 2007). En julio de 2007, el Departamento de Seguridad Nacional asignó más de cuatro millones de dólares para instalar 175 cámaras de vídeo en las calles de las ciudades de Saint Paul, Madison (en el estado de Wisconsin) y Pittsburgh. También destinó centenares de millones de dólares para instalar nuevos sistemas de vigilancia en todo el país, aumentando con ello la percepción de una "sociedad vigilada" (The Boston Globe, 12 de agosto de 2007).
El derecho de los trabajadores a sindicarse ha sido restringido en Estados Unidos. Se informó que el número de miembros de sindicatos disminuyó en 326.000 en 2006, con lo que el porcentaje de empleados afiliados a sindicatos descendió del 20% en 1983 al 12% en la actualidad. La resistencia de los patrones impidió al 53% de los trabajadores no sindicados incorporarse a un sindicato ( Sharp Decline in Union Members in '06, The New York Times, 26 de enero de 2007). De acuerdo con un informe de Human Rights Watch, cuando las tiendas Wal-Mart enfrentaron el proceso de sindicación, la compañía infringió la ley con frecuencia, por ejemplo, escuchando a hurtadillas a los trabajadores, utilizando cámaras de vigilancia para observar sus actividades y despidiendo a aquéllos que estaban a favor de los sindicatos (Report Assails Wal-Mart Over Unions, The New York Times, 1 de mayo de 2007).
En Estados Unidos, el dinero es la "leche materna" de la política, mientras las elecciones son "juegos" de los adinerados, destacando la hipocresía de la democracia norteamericana, lo cual puede corroborarse en las elecciones presidenciales de 2008. El " umbral financiero" para participar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos se ha vuelto cada vez más alto. Al menos 10 de los 20 candidatos de los grandes partidos que están buscando la presidencia en las elecciones generales en 2008 son millonarios, de acuerdo con un reportaje de EFE publicado el 18 de mayo de 2007. Por su parte, AFP informó el 15 de enero de 2007 que las elecciones presidenciales de 2008 sería las más costosas en la historia. Los gastos de la última campaña presidencial en 2004, considerada la cúspide en su momento, fueron de 693 millones de dólares. Se estima que los gastos totales de este año se aproximarán a los 1.000 millones de dólares, y la revista Fortune elevó recientemente su proyección de los gastos totales a 3.000 millones. Un importante candidato presidencial del Partido Demócrata reunió un total de 115 millones de dólares en 2007, mientras otro candidato también importante del mismo partido recaudó 103 millones. A su vez, un candidato republicano declaró que su campaña tuvo 12,7 millones de dólares, mientras otro aspirante a la Casa Blanca del mismo partido, un acaudalado hombre de negocios, informó de que usó 17 millones en la suya. The New York Times informó el 26 de noviembre de 2007 que frente a las desmesuradas diferencias con los Demócratas en la recaudación de fondos, los funcionarios del Partido Republicano han reclutado agresivamente candidatos adinerados que pueden gastar grandes sumas de su propio dinero para financiar sus campañas por las elecciones del Congreso. Algunos republicanos de buena posición económica ya han invertido cada uno de 100.000 a un millón de dólares. En el distrito electoral número 20 de Nueva York, se estimó que cada candidato gastaría por lo menos tres millones de dólares.
Esta "carrera de dinero" ha permeado varios tipos de elecciones en Estados Unidos. De acuerdo con cifras de instituciones pertinentes, en los años 2005 y 2006, los candidatos de las cortes superiores estatales reunieron más de 34 millones de dólares a través de donaciones para sus campañas. En una campaña en Pennsylvania para elegir a dos nuevos miembros de la Corte Suprema Estatal, los candidatos judiciales rompieron récords de recaudación de fondos, consiguiendo 6.8 millones de dólares (USA Today, 5 de Noviembre de 2007). Después de ganar las elecciones, algunos miembros del Congreso procuraron garantizar los intereses de los donantes de su campaña. De acuerdo con una nota publicada por The Washington Post el 10 de diciembre de 2007, el monto de las asignaciones que el líder de la Mayoría de la Cámara de Representantes patrocinó en los proyectos de gastos del Congreso para 2008, tanto individualmente como con otros legisladores, alcanzó los 96 millones de dólares. Una asignación sola llegó a 9. 8 millones de dólares. Dichas asignaciones de fondos incluyen muchas que beneficiarían a los donantes de su campaña. Cuando el proyecto de gastos de 471.000 millones de dólares del Pentágono fue aprobado en noviembre de 2007, un legislador del estado de Pennsylvania dijo en una emisión noticiosa que él había ayudado a garantizar ocho millones de dólares en financiación para siete compañías en su distrito en el área de Pittsburgh, incluidas las compañías que contribuyeron a su campaña. Además, 20 nuevos miembros del Congreso aseguraron asignaciones para grupos de intereses especiales. La financiación fluctúa entre ocho millones y 18 millones de dólares ("Earmarks" Analysis Shows Money Follows Power, USA Today, 12 de diciembre de 2007).
Para buscar más sus intereses, algunas compañías han pagado viajes de algunas de las importantes personalidades políticas y otros empleados del gobierno. Los archivos muestran que legisladores aceptaron viajes gratuitos por un valor acercano a 1, 9 millones de dólares durante los primeros ocho meses de 2007, más que en todo 2006 (Limits Don't Slow Trip Perks for U.S. Lawmakers, USA Today, 24 de octubre de 2007). Según otra nota publicada por este mismo periódico el 23 de agosto de 2007, en una revisión de más de 600 informes de viajes de funcionarios del gobierno federal durante un periodo de 12 meses, se encontró que más de 200 viajes fueron financiados por compañías o grupos de negocios relacionados. La jefa de la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo y su predecesor realizaron desde 2002 cerca de 30 viajes que fueron pagados en su totalidad o en partes por asociaciones de negocios o fabricantes de productos. Los gastos totalizaron los 60.000 dólares.
La administración norteamericana manipula a la prensa. El 23 de octubre de 2007 la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias deEstados Unidos celebró una conferencia de prensa acerca de los descontrolados incendios en California. Un total de seis preguntas fueron realizadas durante 15 minutos durante la ocasión donde los miembros de la agencia posaron como reporteros. La noticia fue transmitida al aire por las estaciones de televisión estadounidenses. Después de que The Washington Post reveló la farsa, la agencia trató de defenderse por representar esa sesión de información (FEMA Official Apologizes for Staged Briefing With Fake Reporters, The Washington Post, 27 de octubre de 2007). Cuando la soldada rasa Jessica Lynch y el hermano del desaparecido ranger del ejército Pat Tillman estaban testificando ante el Congreso el 24 de abril, desacreditaron al Pentágono por convertir la desastrosa experiencia de ella y de Pat Tillman en cuentos de falso heroísmo y criticaron severamente a la administración norteamericana por mentir sobre el incidente (The Times, 25 de abril de 2007).
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