Porque soy Comunista estoy con el partido de la revolución
Por: Oscar GarcĆa Jarpa
Tomado de: http://simon-bolivar-org.blogspot.com/
Reflexión
El compaƱero Oscar ha plasmado en este escrito un caudal de sabidurĆa propio de un verdadero Comunista, al Igual que Jota tengo que decir se nos adelanto Oscar hermano.
No hizo falta el teoricismo para dibujar el porque se es COMUNISTA. Este escrito es un cargamento de sentimientos que debe preñar el corazón de reflexiones, mÔs no el pensamiento.
Oscar nos enseƱa con estas palabras hechas verbo desde lo mĆ”s profundo de su alma, lo que es sinónimo de ser comunista, AMOR, amor a la patria, amor a la lucha, amor de pueblo, de entrega, y sobre todo sin egoĆsmos. Felicidades Oscar. DiscĆŗlpame Jota por tomar este maravilloso escrito desde tu Blog.
Ricardo Abud.
En esos cincuenta aƱos vivĆ lo que normalmente vivĆamos los comunistas en este paĆs: militancia con la clase obrera, privaciones, triunfos, desengaƱos, cĆ”rceles en los organismos represivos, torturas, el inmenso dolor de ver a compaƱeros muertos victimas de torturas o de asesinatos por defender a su pueblo.
La identificación entre los ideales y la militancia nos llevó al punto que nos incorporamos a la lucha armada dispuestos al sacrificio total por el triunfo de lo que considerÔbamos la lucha y el camino justo. Lo hicimos con honestidad y entrega y a pesar que de repente otros decidieron que estÔbamos equivocados y nos dejaron abandonados, logramos sobrevivir y seguà siendo COMUNISTA.
VivĆ, no se si con mas asombro que asco la experiencia de ver a quienes nos habĆan conducido a tomar las armas y al sacrificio de tantos camaradas, encaramados en el poder defendiendo todo aquello contra lo que nos pregonaron unos anos antes, y lo peor, acompaƱados por los mismos que persiguieron y mataron a tantos camaradas. El desprecio por la traición a tanto y a tantos, y la convicción de que los ideales traicionados por esos asquerosos individuos que solo perseguĆan figuración y poder egoĆsta, seguĆan teniendo vigencia a pesar del derrumbamiento de las equivocaciones que se habĆan construido y de la debilidad ideológica de los trĆ”nsfugas. Esa convicción permitió que siguiera siendo COMUNISTA.
Tuve la oportunidad de participar en el intento de la construcción del camino chileno al socialismo, junto a las organizaciones y clase obrera de ese paĆs, vivĆ la alegrĆa del triunfo popular y de los sacrificios por mantener y desarrollar las conquistas, nuevamente dispuestos a entregar la vida si fuese necesario. Llegó la larga noche chilena, se derrumbaron muchas esperanzas y se tambalearon las convicciones, ni el pueblo, ni las organizaciones populares, ni nadie estaba preparado para detener el atropello. Persecución y muertes otra vez. Volver del desconcierto con el peso de que tantos entregaban su vida por abrir un camino desconocido y sin dirección mientras aquĆ florecĆa el oportunismo y la confusión. Fue complicado seguir construyendo la vida en aquel vortice de confusiones y mantener los ideales. La orgullosa llama cubana y el ejemplo del Che y Fidel permitieron que a pesar de todo, mantuviera la esperanza y me siguiera sintiendo COMUNISTA.
Vi con asombro y orgullo la inmensa fortaleza del pueblo cubano al enfrentar, solos en el mundo, al bloqueo mas desalmado e incruento en la historia de la humanidad, enfrentando a un pequeƱo paĆs con la potencia mas extraordinaria que haya existido en la historia, no pudieron con ese coloso de pueblo, hoy podemos ver con satisfacción no solo que estĆ”n superando las limitaciones sino que fortalecidos con un nivel superior de conciencia y de conquistas materiales, se empinan sobre el mundo mostrando su solidaridad y sus fortalezas tĆ©cnicas y materiales para bien de toda la humanidad. La satisfacción de haber mantenido siempre la fe en ese proyecto fortaleció tambiĆ©n la convicción de seguir sintiĆ©ndome COMUNISTA.
Se abrieron nuevamente los caminos en la patria. Un lĆder supo detectar las motivaciones, las esperanzas de nuestro pueblo. Encontró el lenguaje para interpretarlo y para conducirlo, lo supo conducir y agrupar a todos los que fueran necesarios, con generosidad, aun dando oportunidad a aquellos que habĆan pasado lustros y dĆ©cadas pensando como romper el abismo entre las necesidades y aspiraciones populares y sus formas de expresión y organización. Todos se subieron a ese carro, algunos quisieron tratar de conducirlo. El lĆder, Hugo Rafael ChĆ”vez FrĆas, sabe para donde va y no se deja ni sustituir, ni halagar ni desviar. El once de abril del dos mil dos hizo revivir el doloroso recuerdo de todas las muertes anteriores y de las que se suponĆa vendrĆan en adelante, nuevamente, los sueƱos atropellados por la barbarie. La incertidumbre, habrĆan fuerzas para empezar de nuevo?. El pueblo venezolano nos dio la inmensa lección, por encima de lo que pensaran o dijeran sus dirigentes, su identificación con el lĆder de la revolución y con los intereses que el representa, junto con los militares patriotas,(detalle tan ignorado por nuestra dirigencia tradicional), contra lo que pudieran pensar todos los analistas de las historias de golpe de estado en el mundo, impuso el camino de justicia, volvió las cosas a su lugar sorprendiendo a la humanidad y reivindicando la certeza del poder de las masas. Ese mismo pueblo, luego con la certera conducción del lĆder, supero y derroto a la reacción interna y externa en lo que Fidel califico como la "batalla mas colosal que se haya librado" en Venezuela como fue la librada contra el paro petrolero. Otra inmensa lección que fortalece la convicción de ser COMUNISTA.
Hoy se llama al pueblo a la unidad y a la inclusión, a construir un instrumento unitario que necesita el proceso, que necesita ese mismo pueblo que tuvo que empinarse y continuar por encima de sus dirigentes tradicionales, que necesita el dirigente que supo romper el abismo entre las necesidades populares y las formas de expresión y organización, a construir juntos los instrumentos y expresiones practicas y teóricas de esos instrumentos. Quien puede siquiera, desde la condición de revolucionario dudar que la Ćŗnica posición correcta es abrir caminos para que florezcan las iniciativas que canalicen las iniciativas de ese pueblo y de ese lĆder que nos han dado tantas y certeras lecciones? Quien puede atribuirse el derecho a exigir definiciones previas en un proceso en que se invita generosamente a construir juntos? La historia es importante en la medida que sirva para comprender la realidad y construir el futuro, no para atesorar cosas, anĆ©cdotas o reconcomios. Los que quieran quedarse administrando el pasado, que se queden con sus cosas y con sus rencores o recuerdos. Mirar el futuro con libertad y optimismo es una condición intrĆnseca a ser COMUNISTA.
Al principio pensaba hacer un anĆ”lisis de la posición ante el llamado unitario tratando de utilizar los instrumentos de anĆ”lisis del marxismo leninismo, muy rĆ”pido me di cuenta que era preferible utilizar el camino de las vivencias, lo otro, era paja que iba a servir solo para alimentar la egolatrĆa y ambrosia de quienes se sienten llamados a teorizar y pretender dar lecciones mientras la historia les pasa por el lado. Mis vivencias, con diferentes y naturales matices, son las mismas de miles de camaradas, muchos de los cuales estamos viendo "los toros desde las barreras", pero porque los conozco, se que estĆ”n en la misma posición de identificación con el proceso y de decisión de entregar lo que sea necesario por defenderlo. No pretendo representar a nadie, pero creo saber lo que sienten y piensan: sin ninguna duda hay que apoyar el partido de la revolución, como se llame y como lo forjemos con el pueblo venezolano. Los que no lo entiendan que se queden refocilĆ”ndose en sus recuerdos, rencores, envidias y frustraciones. Esto lo se porque tanto ellos como yo hoy podemos expresar con plena libertad y orgullo que siempre he sido y serĆ© COMUNISTA.
Por: Oscar Garcia Jarpa
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